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05 enero 2026

Mis impresiones sobre Death and Other Occupational Hazards, de Veronika Dapunt

Death and Other Occupational Hazards
Por Veronika Dapunt  ‧ 2026

Descubre un misterio de asesinato especulativo, de humor oscuro, de una nueva y emocionante voz literaria, perfecto para fans de Good Omens y Lucifer.
La gente tiene muchas ideas sobre la Muerte, y la peor de todas es la de un esqueleto envuelto en un saco negro con forma de papa. Si tiene suerte, lleva una guadaña. Pero ella es solo una mujer haciendo su trabajo, y lo hace muy bien.
Hasta que se toma un descanso para vivir como humana y todo se viene abajo. Alguien está matando personas fuera de su calendario (bueno, todavía no… al menos) y, gracias al suplente que dejó a cargo, ahora depende de ella arreglar las cosas.
Con la ayuda de su santurrona hermana, la Vida, y un encantador (y sexy) parasitólogo, la Muerte deberá detener al asesino antes de que sea demasiado tarde. Siempre y cuando logre superar su mayor desafío hasta ahora: la burocracia humana.
¿Quién mejor para investigar un asesinato que la propia Muerte?
Recibí un ARC por parte de Netgalley a cambio de una opinión honesta
Dapunt es una autora británica, en el 2023 participó como finalista con su primera y única novela hasta la fecha, Death and other Occupational Hazards, motivo de esta entrada, por el Comedy Women in Print Prize. La novela fue finalmente publicada en el 2025 con el mismo título y este año, 2026 vuelve al mercado con esta nueva portada roja, que pega de forma fenomenal con lo que es la historia y la impresión que todos tenemos de la muerte, porque todo nos entra por la portada, je, je. Con una media de 3.83 estrellas en goodreads, y 1236 ratings, por una vez puedo decir que estoy de acuerdo con la opinión general sobre la historia.
Este libro contiene los siguientes posibles triggers y temas: cambio climático, depresión, intento de asesinato, mafia italiana, muerte animal, procedimientos médicos, sangre, uso de armas y violencia.
Fuera de pantalla: Envenenamiento y pérdida de personas de la familia.

Para ser mi primer libro del 2026, creo que inicié con buen pie.

¿QUÉ HAY DE LA PROTA?
    Cuando conocí a la Muerte, de ahora en adelante Delara, porque así se hace llamar en su cuerpo humano, pensé de forma inmediata en Elle Woods, de Legalmente Rubia (Legally Blonde), pues son dos mujeres muy capaces, dentro de ámbitos legales que piden mucha seriedad y a las que les encanta vestir de colores vibrantes, a pesar de ello, lo que suele molestar a muchos. Delara, deja temporalmente su trabajo como la muerte para trabajar en un despacho de abogados dedicado a los crímenes violentos, vistiendo, por supuesto, sacos de plumas de color amarillo chillón, ropa de lentejuelas, sandalias llenas de margaritas, y otros. Sus compañeros no pueden evitar comentar en su ropa, pero eso no la disuade de llevar su estilo propio. 
    Como protagonista, Delara me ha gustado bastante. Es relajada, honesta y tiene esa facilidad para tomar decisiones absurdas que solo les corresponden a protas de historias que pretenden ser graciosas. Es una mujer antigua, obvio, y sabe bastantes cosas, por lo general relacionadas a cuántas muertes ha causado una cosa extraña. 
    Pero en cuanto a sentirse o comportarse como una entidad con millones de años, me ha quedado debiendo demasiado. Ella no utiliza ni una sola palabra que no sea moderna y, vamos, eso hubiese estado muy gracioso, con ella intentando mantener conversaciones con una serie de expresiones de distintas épocas mezcladas, solo porque tiene mucho contacto con almas, pero en realidad no ha vivido ninguno de esos periodos como tal. Sin embargo, podría decir que es la única queja que tengo de ella

¿Y LOS OTROS PERSONAJES?
    Encuentro fascinante cada vez que utilizan la religión o la mitología para crear humor. Me sucedió con Percy Jackson cuando solo era una adolescente, me encantó con TJ Klune cuando quiso escribir Blasphemy y su secuela, y no puedo decir que aquí me haya decepcionado, pues sería una mentira en toda regla.
    
  Dios es Dios, pero también es Zeus y todos los otros seres que te puedas imaginar y, como cabría de esperarse, en su magnífico Plan, si tan solo existe uno, tira a todo el mundo a situaciones incómodas, haciendo que se resientan con él, como es el caso de Jesús, el enlace de humanos, que lleva en unas merecidas vacaciones más de dos mil años, desde la última vez que El Jefe lo mandó a convivir y lo crucificaron sin que él moviera un solo dedito para impedirlo. Ahora es modelo para shampoo
    La Vida es un personaje muy gracioso, siendo la contraparte de su hermana. Donde Muerte es locura, Vida es cordura, y si una de ellas tiene un humor ácido, la otra será por completo lo opuesto. Esto genera una tensión bastante interesante a lo largo de la historia, que considero muy bien lograda, porque al final de cuentas así son los hermanos: polos opuestos que un día se abrazan, al otro se quieren asesinar, y al final de los tiempos se aman demasiado y darían su vida el uno por el otro.
    Otro personaje relevante es el interés amoroso de Delara, Marco, quien toma importancia hacia la mitad de la novela. Siendo sincera, su participación no me gustó tanto, no por el personaje en sí, sino porque considero que el romance no era ni debió ser nunca un punto relevante en la historia, pues distrajo la atención del tema principal y no hubo mucha química, a mi parecer.

Y ESO, HABLEMOS DEL ROMANCE
    Si tiene algo a su favor es que nos libramos del muy típico amor a primera vista. Desde el principio se nos indica que Marco es guapo, pero Delara es un ser antiguo, ha visto muchas personas guapas en su existencia y, por supuesto, no se iba a dejar deslumbrar por una carita italiana.
    En su lugar, nos presentaron encuentros que, si bien se sintieron un poco forzados, hicieron que su relación se sintiera mucho más orgánica en su desarrollo. La autora logró que Marco se sintiera como un punto de apoyo al que Delara podía recurrir, si bien no por tiempo de conocerse, al menos porque fue de las pocas personas que la trató todo el tiempo con amabilidad y, cuando una está sola en un sitio, por muy Muerte que sea, necesita ese punto de recarga, para recobrar fuerzas y volver a levantarse.
    Por eso mismo, considero que Marco no debió pasar a ser un interés amoroso. Desarrollar una relación de amistad se hubiese sentido mucho más fuerte y natural. Delara se encontraba en una situación vulnerable en el que solo él y sus dos mascotas fueron esa fuente de apoyo, así que no es mi cosa favorita en la novela.

ADEMÁS, YA HABÍA MUCHOS TEMAS PARA ABARCAR
   Comedia. Misterio. Fantasía urbana. Mezclar todo eso ya es un montón de cosas, aunque no lo parezca. Agrégale un romance. Y todo en menos de 400 páginas. Por supuesto que, tarde o temprano, alguna de esas vertientes se quedaría relegada, pues no se puede mantener todo.
    Así que, cuando se nos dice que el apocalipsis puede llegar en cualquier segundo por culpa de las muertes no planeadas que se están registrando y la reacción de Delara es ir a comer pasta junto a Marco, no pude evitar pensar que ese era justo el momento es que se demostraba mi punto: no abarques tanto, así no metes la pata. ¿O no hagas que tus consecuencias parezcan tan drásticas o absolutas si no vas a ir a resolver el problema en los cinco segundos siguientes? Cualquiera de las dos podría funcionar.

ES UN FINAL PREDECIBLE, PERO NO POR ELLO MALO.
    Si les digo la verdad, me ha gustado muchísimo el final.
    Las decisiones de Delara me parecieron coherentes con su personalidad, y digo esto como persona que detesta los finales donde las decisiones no pesan y no tienen consecuencias.
    Fue obvio quién era el responsable, pero sus motivos me parecieron, aunque no justificables, bastante legítimos, pues responde a la salud mental del personaje y, al final, una se pregunta si en estos mundos fantásticos, donde los seres inmortales parecen no tener descanso, como la Vida, la Muerte, el mismo Dios o el Diablo, con tanto peso encima y sin acceso a un buen psicólogo, no deberían haber acabado ya con la humanidad. Pregunta random, pero sincera.


En conclusión, Death and Other Occupational Hazards es una novela encantadora, caótica y entretenida, con una protagonista carismática y un humor que sabe jugar bien con lo divino y lo humano, aunque a veces intente abarcar más de lo que puede sostener.
    No es perfecta, pero sí una lectura disfrutable, con decisiones que pesan, un final satisfactorio y la sensación constante de que, con un poco menos de romance y un poco más de foco en el misterio, podría haber brillado mucho más. Por lo tanto, me atrevo a recomendarla. 


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24 noviembre 2025

Kill the Beast, por Serra Swift

Kill the Beast
Por Serra Swift  ‧ 2025
REPRESENTACIÓN: Protagonista LGBTQAI+

The night Lyssa Cadogan's brother was murdered by a faerie-made monster known as the Beast, she made him a promise: she would find a way to destroy the immortal creature and avenge his death. For thirteen years, she has been hunting faeries and the abominations they created. But in all that time, the one Beast she is most desperate to find has never resurfaced.
Until she meets Alderic Casimir de Laurent, a melodramatic dandy with a coin purse bigger than his brain. Somehow, he has found the monster’s lair, and―even more surprising―retrieved one of its claws. A claw Lyssa needs in order to forge a sword that can kill the Beast.
When the witch Ragnhild decrees that Alderic and Lyssa must gather the other ingredients to forge the weapon together, or else the spell will fail, Lyssa gets more than she bargained for. Alderic is ill-equipped for the task at hand, and almost guaranteed to get himself killed.
But as the two of them search for the materials that will be the Beast's undoing, Alderic reveals hidden depths: dark secrets that he guards as carefully as Lyssa guards hers. Before long, and against Lyssa's better judgment, they begin to forge a blooming friendship―one that will either lead to the culmination of Lyssa's quest for vengeance, or spell doom for them both..

Kill the Beast, publicitado como una mezcla de El Castillo Ambulante y The Witcher, fue una de las novedades más esperadas del mes de octubre, teniendo a la fecha una calificación promedio de 4.15 (829 ratings). Esta buena recepción no se debe solo de la encantadora mezcla de dos franquicias con públicos enormes, sino porque la obra se vendió como uno de los subgéneros de la fantasía que más auge tiene en la actualidad, el cozy fantasy. Se trata del primer libro de la autora, Serra Swift, de quien poco más sabemos, pues mantiene una vida personal bastante privada.
Este libro contiene los siguientes posibles triggers: Abuso de poder, amputación, asesinato, depresión, misoginia, muerte, muerte de un menor, pérdida de un hermano, procedimientos médicos, sangre, suicidio (intento), uso de alcohol, uso de armas y violencia.

Por supuesto, vuelvo a ser la única y diferente, pues además de no encontrar aquí las vibras que me prometieron de las otras historias, también encontré que, en general, este es un libro bastante problemático.
    En un mundo de fantasía donde los faes y los seres humanos conviven de forma poco amistosa, Lyssa se dedica a acabar con estos monstruos como forma de vida y como manera de obtener venganza, pues su hermano fue asesinado hace bastantes años por aquel conocido como La Bestia. Sus intentos, sin embargo, han sido un poco infructuosos, pues este monstruo en particular se ha escondido y no es habitual verlo. Eso hasta que aparece Alderic, un hombre rico que parece tener más dinero que cerebro y que dice saber dónde se esconde La Bestia. Juntos deben emprender un viaje para recolectar elementos que les permitan forjar una espada mágica y así acabar con el monstruo maldito de una vez por todas.

¿PROTAGONISTA FUERTE? NO, PROTAGONISTA MATONA
Es común en la literatura actual que quieran reivindicar lo femenino, dejar de vernos débiles, dependientes de los hombres y como si, en general, no nos pudiéramos cuidar en absoluto por nuestra propia cuenta. Eso es genial, buenísimo, pero hay que aprender a trazar esa línea entre una mujer fuerte y una que solo es una bully, Lyssa resulta ser del segundo tipo.
    Se caracteriza sobre todo por no dejar que nadie se acerque a ella, siendo su única compañía un perro, Brandy, que le dieron cuando todavía era pequeña. Para mantener su imagen de persona poderosa e inaccesible, es común que recurra a la violencia física y verbal, haciendo de menos a los demás, invalidando las experiencias y sentimientos ajenos, pues según ella, no le competen, aunque a todos les debe interesar su mal humor. Esto se puede ver desde el principio, pero quiero comentar dos casos en particular:
    1. Al inicio de la obra, Lyssa mata un troll y decide hacerse una capa con su piel. Ella, y todos los personajes con los que se cruza, dice de forma constante que los trolls son las criaturas más apestosas del mundo, así que imaginen cómo va oliendo mientras lleva esa capa inmunda por la ciudad, solo para hacer el punto de que es una chica súper mala y poderosa, porque en realidad no la necesita. Así que, cuando la gente inevitablemente se cansa de ella, y un valiente decide quemar la horripilante capa, su reacción es ir a partirle la cara al pobre tipo.
    Sí, él no tenía el derecho a quemarla. Pero también, ella se aprovechó de la reputación que tenía para poder llevar eso a todas partes sin ser vetada, porque le tenían miedo. 
    2. Al conocer a Alderic, él la lleva a su casa, en donde Lyssa encuentra un montón de bordados y tejidos, de por sí le causa mucha gracia que alguien se dedique a hacer eso, porque ella es única y diferente y, por supuesto, rechaza todas las cosas femeninas, como los baños y la ropa limpia (estoy mofándome de su carácter). ¿Pero cuando se entera de que es Alderic quien los hizo? Bueno, digamos que va un poco más allá. 
    Ella no puede concebir que existan personas que se dediquen a cosas tan lindas y finas, que les guste la ropa y verse bien, pero que al mismo tiempo sepan defenderse. Por eso, su relación con Alderic en gran parte de la historia es tan solo mirarlo desde arriba, con una superioridad que raya en lo ridículo. No entiendo si la autora quiso hacer la contraparte de cómo se comporta la sociedad con la mujer, pero no me ha colado. Si era una crítica, no le siento la fuerza.
    Finalmente, a pesar de toda la superioridad que se jacta de tener, termina siendo Alderic quien la rescata en diversas ocasiones, porque se sume tanto en la violencia, que no es capaz de pensar de manera racional. Bien sea que esté ante faes o ante otros seres humanos, pareciera que la única herramienta que tiene disponible son sus puños y la lengua viperina.
    Por supuesto, una podría alegar que su comportamiento es necesario para su desarrollo de personaje, excepto que nunca lo tiene. A pesar de sus constantes metidas de pata con todas las personas que conforman su casi inexistente círculo social, son ellos los que se terminan disculpando con ella, mientras Lyssa asiente, como una pobrecita niña ofendida, a pesar de que ella se ha portado fatal con todos y cada uno.

TIENE MÁS ACCIÓN UNA PARTIDA DE AJEDREZ ENTRE RECIÉN NACIDOS
Bueno, el problema aquí es que nos han vendido a la protagonista como una asesina de monstruos, pero a la vez nos han vendido la historia como cozy fantasy, es decir, que una no sabe si esperar acción abundante, o que todo se resuelva por el poder de la amistad. Así que obtenemos los dos. 
    Un rato todo es asombroso y los problemas se resuelven porque Lyssa ama mucho a su perro, su hogar de la infancia y, por supuesto, insultar a otras personas.
    Al momento siguiente nos dan los momentos de acción más feos y rebuscados de la vida. No es solo que la narración sea paupérrima, parece que a Serra de verdad se le dificulta escribir si se requiere movimiento, sino que todo es demasiado rápido, del tipo: "y entonces corrí, y llegué al lago, y me metí y le clavé la espada a la sirena. No sé cuánto tiempo, pero ya estaba oscuro. Y algo me tocó, pero era Alderic". 
    O sea, preferiría que pusiera nada. Si total solo nos sirve para que Lyssa abra la boca e insulte a diestro y siniestro. Y cada vez que Lyssa maldice, muere un hada. Bueno, quizá por eso le encanta hacerlo. 

UN LIBRO ADULTO CON LOS MISTERIOS DE UN LIBRO INFANTIL (O MENOS)
Por los temas tratados a lo largo de la historia, que incluyen menciones de intento de suicidio, lenguaje vulgar, y mucha, mucha violencia, esta obra está catalogada para un público adulto. Sin embargo, parece que la autora ha olvidado eso por completo a la hora de querer introducir el plot twist de la misma, siendo que incluso a quienes les ha encantado cómo ella ha hecho las cosas, coinciden en que se veía venir desde el primer momento, pues no hay que ser un genio para que, si nos han vendido esto como inspirado El Castillo Ambulante, conectemos que el rubio dramático y encantador esconde más de lo que deja ver a primera vista. ¡Y es el único giro argumental que tenemos!

NO TODO ES MALO, TENEMOS EL PODER DE LA AMISTAD
Y aunque la historia está catalogada como romance, se trata de un romance platónico. Lyssa y Alderic desarrollan una "bonita" amistad, que incluye bastante violencia de ella hacia él, pero que funciona para los propósitos de la trama. Si esto fuera al revés, lo estaríamos condenando, pero bue... Lo cierto es que, desde mi punto de vista, nunca tuvieron ninguna especie de química que les ayudara a conectar más allá del trauma que sufrieron a manos de La Bestia. Un segundo Lyssa le está tirando súper duro a Alderic, al siguiente se vuelve loca porque le tocan un pelo. No me pregunten cómo funciona su cabecita retorcida, no lo he descifrado.
    Se considera a la protagonista bisexual por su relación tranqui con Alderic, aunque ciertamente nunca vemos que sea algo más allá de amigos. Pudiéramos decir que, si hay un romance aquí, entonces se trata de uno muy casto, o uno muy abusivo, donde los besos son puños. Teniendo en cuenta que se nos narra la relación pasada de Lyssa con una mujer llamada Honey, en donde castidad era lo que menos existía, yo considero a la prota lesbiana.
    En todo caso, aunque la relación de Alderic y Lyssa, romántica o amistosa, no me parece que tenga las bases ni las interacciones correctas, le abono que traiga a la mesa algo diferente. Sobre todo, porque es un libro de fantasía adulta, los cuales en los últimos años se han caracterizado por ser lo más explícitos posibles sin que les cataloguen como fantasía erótica.  


Para resumir un poco, Kill the Beast presenta expectativas que no llegan nunca a término. Se trata de una historia que promete demasiado, pero que tiene una ejecución un poco pobre. Lo cual, teniendo en cuenta que es la primera novela publicada de la autora, puede entenderse bastante.
    La obra tenía una base interesante, pero les ha faltado desarrollo a sus personajes. Aunque ha llegado al objetivo planteado en la misma, haber echado mano de obras y autores tan establecidos a la hora de hacer publicidad, considero que le ha jugado en contra, pues como lectora me he creado expectativas basadas en esas historias que me gustan tanto y, al no encontrar un buen resultado con las mismas, me he decepcionado más. 
    No considero que Kill the Beast sea una novela entretenida tal y como está, por el contrario, me resultó bastante soporífera. Por tanto, no me atrevo a recomendarla.


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12 julio 2025

King of Ashes, por S.A. Cosby

 King of Ashes
Por S.A. Cosby  2025

REPRESENTACIÓN: Autor BIPOC | Protagonista BIPOC

When eldest son Roman Carruthers is summoned home after his father’s car accident, he finds his younger brother, Dante, in debt to dangerous criminals and his sister, Neveah, exhausted from holding the family—and the family business—together. Neveah and their father, who run the Carruthers Crematorium in the run-down central Virginia town of Jefferson Run, see death up close every day. But mortality draws even closer when it becomes clear that the crash that landed their father in a coma was no accident and Dante’s recklessness has placed them all in real danger.
Roman, a financial whiz with a head for numbers and a talent for making his clients rich, has some money to help buy his brother out of trouble. But in his work with wannabe tough guys, he’s forgotten that there are real gangsters out there. As his bargaining chips go up in smoke, Roman realizes that he has only one thing left to offer to save his himself, and his own particular set of skills.
Roman begins his work for the criminals while Neveah tries to uncover the long-ago mystery of what happened to their mother, who disappeared when they were teenagers. But Roman is far less of a pushover than the gangsters realize. He is willing to do anything to save his family. Anything.
Because everything burns.
Con una media de 4.27 estrellas (6,612 opiniones) en GoodReads, King of Ashes fue una de las novedades más esperadas y alabadas en el mes de junio. Cosby, su autor, parece ser un genio en lo que a la escritura de thrillers respecta, sin embargo, a pesar de las excelentes críticas recibidas para su nueva obra por parte del público general, sus lectores más habituales parecen coincidir, en su mayoría, en que esta es una de las obras más deficientes del estadounidense y, aunque pude disfrutar bastante durante el tiempo que estuve perdida en estas páginas, estoy plantada sobre la idea de que, en lugar de ser el thriller del año, viene siendo uno bastante mediocre, aunque con buenas intenciones.     
Este libro contiene los siguientes posibles triggers: Perdida de los padres | Procedimientos Médicos | Uso de drogas | Uso de alcohol | Asesinato | Abuso de poder | Uso de Armas | Chantaje | Manipulación | Muerte | Tortura | Amputación | Infidelidad | Depresión | Personaje en coma

King of Ashes nos cuenta la historia de Roman, quien vuelve a casa después de que su padre termina involucrado en un accidente de auto que lo deja en coma. Pronto se da cuenta de que esto no fue solo obra de la crueldad del destino, sino de que su hermano menor, Dante, le debe dinero a una banda criminal bastante peligrosa. Dispuesto a hacer cualquier cosa para salvar a su familia, Roman se ve involucrado en una red de violencia y mentiras, trabajando para estos gánsteres mientras intenta destruirlos desde adentro e intentando que su hermana, Neveah, no se dé cuenta de esto.
    Por su parte, ella, cansada de siempre haber sido quien lleva el orden del hogar, decide investigar la misteriosa desaparición de su madre hace muchos años atrás. Neveah sospecha de su padre en coma, pues era bastante conocido que su madre le era infiel, un crimen pasional no sería nada raro. No obstante, todo el mundo parece guardar secretos. 
    La historia está narrada en tercera persona, con narrador cuasi omnisciente que en su mayoría sigue a Roman y Neveah, pero que nos permite dar vistazos cortos a otros personajes importantes y a algunos más que solo son carne de cañón. Aunque yo tengo una preferencia bastante marcada por los narradores en tercera persona, creo que la elección de narrador fue algo que, en el gran esquema de las cosas, perjudicó mi percepción final de la obra, ya que la selección de información que decidió darnos no me pareció la adecuada. Por ejemplo, hay muchas escenas que hablan de las preferencias sexuales de Roman, que, si bien son parte importante de la trama, pudieron reducirse un poco, para dar paso a que nos contara pequeños detalles de cómo iba el proceso de destrucción de esta pandilla que amenazaba a su familia, pues lo único que obtenemos de esa parte de la historia es a Roman haciendo dinero para ellos y diciendo que cada vez se acerca más el momento de cobrar venganza.

“Whatever bond you think you have, money will make that shit dissolve.”
    La venganza es una parte fundamental de la historia, pues, de hecho, atraviesa a todos los personajes principales en mayor o menor medida. Roman, que quiere vengar a su familia. Neveah, que busca darle un cierre a la desaparición, y muy posible, muerte de su madre. Y Dante, que persigue uno de los tópicos de la tragedia, consumiéndose en el autosabotaje por el odio a sí mismo, que también puede verse en obras como Anna Karenina o Madame Bovary. Sin embargo, estas venganzas, que podrían verse como actos nobles y motivados por el amor, necesidades catárticas e indispensables, son el motivo de que los personajes terminen cayendo tan bajo en su conducta autodestructiva, potenciando el punto álgido de la novela
    A pesar de lo poderosa que puede parecer esta carga temática, lo cierto es que el tratamiento narrativo le resta fuerza, haciendo que, para mí, el discurso de familia en el que se cimienta la trama se caiga un poco por la borda y es que, si tu familia es tan importante para ti que no te importa involucrarte con criminales, por qué los has abandonado en principio, como hizo Roman, o por qué nadie ha intervenido de forma realista en los problemas de adicción de Dante, por qué, a pesar del dinero que poseen, no se llega si quiera a insinuar que haya estado alguna vez, o que quieran llevarlo alguna vez, a un centro de rehabilitación. Por qué solo lo dejan estar.
    Así que, como pueden notar, la historia se centra más en contarnos que en mostrarnos y aquello que nos muestran no encaja con lo que nos cuentan en su gran mayoría, erosionando la identidad de los personajes, lo que no podría decir si es usado de forma deliberada por Cosby para reforzar el hecho de que en la historia todas las verdades se cuentan a medias y las mentiras y omisiones abundan, o si fue una falta de habilidad para escribir a sus personajes.
    En el caso de Roman, diría que es la primera opción. Se nos presenta como un personaje serio, educado, muy intuitivo e inteligente, cuyo propósito mayor en la vida es generar dinero, le encanta. En su línea de trabajo ya es una persona que vende lo que habla, no necesariamente lo que hace, y aquello que hace, no siempre es por la vía legal. Eso es incluso antes de involucrarse con los gánsteres que amenazan a su familia, por lo que tener doble cara, ser ambicioso y oportunista es solo parte de su día a día.
    Dante, por su parte, es el personaje más simple en tanto a su pensamiento y acciones, concuerdan de forma casi triste y es que, lo que se ve de él, es todo lo que es. Estando involucrado en el mundo en que está, sabemos que solo puede terminar mal desde un principio y, aunque saber eso evita que una sienta mucho por él desde el inicio, no quita el hecho de que sea trágico en todo sentido. Es un hombre que nunca creció y que está enfrentándose al mundo adulto sin las herramientas para hacerlo, porque nadie conocía la terapia normal aquí.
    Las mujeres son una de las mayores quejas que tengo de esta historia y es que Cosby se ha limitado a dibujar arquetipos que ni siquiera son importantes para la trama principal. Hay solo dos mujeres que aparecen de forma constante. Una es Neveah, a quien han diseñado como el arquetipo de madre cuidadora. A pesar de vivir en la misma casa que Roman, se encuentra totalmente desligada de la trama principal, dándole una secundaria, la búsqueda de la verdad de su madre, en la cual solo la vemos hablar con dos personas para hacer dos o tres preguntas que no llevan a nada; su única característica importante es que es bastante histérica, ejerciendo una sobreprotección sofocante sobre sus hermanos, que solo se acentúa más en los aspectos negativos cuando estos insisten en dejarla fuera para protegerla; y su papel solo queda más marcado cuando nos damos cuenta de que es la única que visita a su padre más de dos veces en el hospital. La otra es Jae, hermana de los pandilleros antagonistas, aunque, una vez más, no está involucrada de ninguna forma en el negocio de sus hermanos y oh, vaya, el arquetipo de femenino de la amante, la única que ha sido capaz de seducir y crear una conexión emocional real con Roman, pero a la que, de nuevo, deja afuera de cualquier otro aspecto importante de su vida. Así que me pregunto, para que metió mujeres en su obra. 
    Los otros personajes no se exploran lo suficiente como para llegar a hacernos una idea. A algunos se les da una tarea y se les explota hasta el límite, de modo que se tornan caricaturescos. Otros ni siquiera tienen ese placer, existen y parece que fueran fotocopias de papel que se mueven por el objetivo de la trama, cero trasfondos, cero relevancias. 
“Sometimes the man wearing the crown ain’t the man that’s supposed to be the king.”
    A decir verdad, esto no fue algo que noté mientras lo estaba leyendo, pues la historia en sí misma tiene una forma de atrapar bastante fascinante, que va de la mano con un ritmo veloz en el que de forma constante están sucediendo cosas. Eso no deja mucho espacio a rumiar lo que se consume. Pero, antes de empezar la cuarta parte del libro, tuve un periodo de no lectura en el que finalmente pude sentarme a reflexionar sobre él, fue entonces que pude notar estos aspectos que no me convencían del todo, entre ellos lo ya comentado sobre las mujeres; y, por otro lado, las pandillas de latinos.
    Quitemos el hecho de que americana no soy. Pero los pandilleros latinos que Cosby retrata en esta historia, al parecer, no tienen acceso a armas y hacen de las suyas con machetes. Machetes. Quiero decir, en la mayoría de los países de latam (por no decir todos, ya que no tengo la información) está prohibido el porte de armas y las regulaciones para que se las den a un civil son bastante rígidas. Sin embargo, nuestros pandilleros tienen armas de fuego y son bastante creativos a la hora de hacer bombas caseras y otras cosas. Por lo que, el hecho de que Cosby venga aquí a decirme que, estando en Estados Unidos, donde hemos visto a través de un montón de hechos, que las armas son más fáciles de conseguir, ellos no tienen ninguna y tienen aterrorizada a la gente por medio de machetes, me toca una fibra. Está bien que usen machete, me recuerda a los taxistas de mi país. Pero que no se hayan podido conseguir una sola arma de fuego... Estoy sin palabras. 
    Otra cosa que pude notar fue que, efectivamente, la historia no tenía demasiado sentido, pues los personajes decidieron ahogarse en un vaso de agua con sus problemas. Claro, de no haber sido así, no existiría el libro, pero es que, al pensarlo, sus decisiones ni siquiera parecen haber pasado por un filtro de pensamiento coherente. Voy a hablar de la única que no es spoiler, pero créanme que hay bastantes situaciones de estas: cuando Roman se ve involucrado con los gánsteres por culpa de Dante, él contrata a un asesino a sueldo que es buenísimo, no solo a nivel local, sino que va un paso más allá. En lugar de pedirle de una buena vez que se deshaga de los mafiosos, lo que decide hacer es empezar a meterse con ellos a sus espaldas, mientras de frente, les trabaja. O sea que, cuando hablan de tú a tú, Roman les da dinero, pero cuando le dan la espalda, llama a su amigo para que destruya un par de bodegas. Hombre, lo común. Mientras dice que todo es parte de su increíble plan para deshacerse de una vez por todas de ellos. Mi veredicto: le gusta complicarse la vida. Con la cantidad de recursos y gente que tiene de su lado, haberse ido por la vía larga fue una tontería. Una tontería que permitió un libro, pero que, si te paras a pensar, le resta potencia. 
    Encontré que muchas personas estaban un tanto decepcionadas con el final del libro. Cuando recién lo terminé, a mí también me pareció una decisión pobre por parte del autor. Pero, después de analizar los comportamientos de los personajes, solo me pudo parecer un final bastante adecuado. Hace que cobren sentido muchas cosas que sucedieron y es coherente con al menos dos de nuestros personajes principales.


Para resumir un poco, King of Ashes se presenta como una historia con mucho potencial emocional, pero no termina de lograr construir una historia clara. A pesar de apuntar a ser una novela densa, desgarradora y terriblemente humana, su impacto quedó reducido por culpa de la simpleza de la mayoría de sus personajes y una estructura que deja cabos sueltos difíciles de ignorar.
    Los temas más potentes, como la familia y la venganza, aparecen desdibujados por un narrador que no siempre trae a la mesa escenas que aporten a la evolución de personajes o la trama, centrándose en el sufrimiento como eje narrativo, aunque sin explorar de forma correcta el impacto real que este puede tener.
    Por eso, aunque considero King of Ashes una novela entretenida, que juega bastante con la tensión del lector, me cuesta recomendarla sin reservas, pues parece una contradicción en sí misma, aunque quizás sea ese aspecto el que revele su verdadera intención.


Encuéntrame:

17 mayo 2025

The Bright Years, por Sarah Damoff

The Bright Years
Sarah Damoff
2025
Ficción Histórica | Ficción Literaria 

Ryan and Lillian Bright are deeply in love, recently married, and now parents to a baby girl, Georgette. But Lillian has a son she hasn’t told Ryan about, and Ryan has an alcohol addiction he hasn’t told Lillian about, so Georgette comes of age watching their marriage rise and fall.
When a shocking blow scatters their fragile trio, Georgette tries to distance herself from reminders of her parents. Years later, Lillian’s son comes searching for his birth family, so Georgette must return to her roots, unearth her family’s history, and decide whether she can open up to love for them—or herself—while there’s still time.
Told from three intimate points of view, The Bright Years is a tender, true-to-life novel that explores the impact of each generation in a family torn apart by tragedy but, over time, restored by the power of grace and love.

Hay una razón por la que no me gusta leer ficción literaria: indagar y reflexionar sobre la condición humana siempre me rompe por lo injusto que es el mundo real. Esta es una característica que más personas parecen compartir conmigo, al menos con este libro en particular.
    The Bright Years nos habla de la historia de la familia Bright a través de cuatro generaciones en, alrededor de, 60 años. Con tres puntos de vista diferentes, la historia empieza cuando Lillian y Ryan se conocen y enamoran, nos cuentan su amor a través de los años, hasta que se casan y tienen una pequeña niña, llamada Georgette, entonces las adicciones aparecen. Ryan se convierte en un alcohólico y la familia termina separándose. En los años siguientes, todos atraviesan una serie de altibajos, enfrentándose a sus demonios y a las cicatrices que las malas decisiones y las injusticias de la vida dejan no solo en ellos, sino en aquellos que los rodean, explorando el impacto que estas tienen a través de diferentes generaciones
    Como toda novela del género, esta historia viene de la mano de personajes bien desarrollados, situaciones realistas y un montón de temas serios que, incluso si no hemos llegado a vivir directamente, podrán ser los causantes de tomar nuestro corazón, hacerlo una bola y luego pisotearlo sin arrepentimiento, al mismo tiempo que nos harán gozar, reír y enamorarnos una vez más, aunque sabemos que en cualquier momento podríamos caer en el ciclo repetitivo y es que, así es la vida. Un intentar, caer, levantarse y volver a intentar.
    La historia se divide en capítulos que representan los años que pasan. En estos años la autora nos cuenta algunos de los acontecimientos más importantes para el narrador, lo que nos permite conocer a grandes rasgos cómo avanzan sus vidas, pero, sobre todo, los pormenores y momentos más alegres que viven. 

People always say not to forget because then history will repeat itself. But maybe history will repeat itself anyway, and forgetting is how we bear it.

      La primera narradora es Lillian, trabajadora de un banco a la que un día, mientras está en la biblioteca, se le acerca Ryan, quien le comenta que la ha visto un par de veces allí y la invita a salir con algo de timidez. Por cuestiones de la vida, Lillian acepta y así es como comienza su historia de amor. 

    A decir verdad, no me sentí tan conectada con los años vividos por Lillian, quizás porque es un personaje un poco cerrado. Es una mujer que guarda secretos y, aunque al seguir su perspectiva podemos enterarnos de ellos, al ver que los mantiene de los demás, siempre queda la sensación de que es una narradora que oculta cosas. No necesariamente revelaciones importantes, pero cuestiones como sentimientos o pensamientos, la mayor parte del tiempo, fueron solo suyos. Esto, sumado al ya mencionado estilo de los capítulos, no me permitieron conectar con ella.
    Sin embargo, no sucedió lo mismo con Jet, la hija de Lillian. Conocerla desde que nació y haber sido parte de todos y cada uno de los momentos que marcaron su vida para que ella fuera como era, tuvo un encanto desgarrador. Sus éxitos y caídas se sentían como los míos y su historia de amor me tuvo sufriendo cada segundo. 
    Hablando de historias de amor, creo que eso fue lo que encontré menos realista en todo esto (y hago un énfasis muy grande en que soy yo y solo yo). Me explico. No es que ambas mujeres encontraran al amor de su vida en el primer intento y fueran felices por toda la eternidad gracias a eso, no. Pero los hombres con quienes estaban resultaban estar profunda e irrevocablemente enamorados de ellas. Sé que esto sucede, lo juro. Sé que hay chicas que consiguen a esa persona que las adora, pero en mis entornos eso no sucede. Ni yo ni nadie que conozca ha tenido esa suerte de tener a un hombre que cuelgue la luna por ellas, así que, aunque lo disfruté mucho, sobre todo con Jet, no me lo podía creer del todo. 
    El último punto de vista que encontramos en la novela es el de Ryan. Esto me resulta interesante, porque la escena de apertura es suya. Lo primero que vemos en el libro es cómo una madre huye de un hogar abusivo, donde reina el alcohol, llevando a su hijo consigo. Este niño es Ryan. Un bebé que creció en un hogar donde la adicción le robó a su padre, un niño y adolescente que juró que nunca iba a ser como él y que los vicios nunca iban a reinar en su cuerpo; y un adulto que terminó cediendo, viéndose condenado a repetir la historia por sus propias malas decisiones.
    Aunque la historia de vida de Ryan no fue una con la que pude conectar, pues soy la persona más rencorosa del mundo, creo que es una representación magistral de lo que los vicios pueden hacer con las personas y las familias. Cómo pueden ser estos males acechando desde las sombras y cómo pueden detonar de un momento a otro cuando hay traumas que no sanamos.
    Ryan pasa por un montón de intentos de sobriedad y un montón de recaídas, lo cual también es bastante realista. Pero considero que lo más importante de los altibajos de este personaje es que invitan a reflexionar un montón
    Todas las perspectivas que hay en esta historia están marcadas, de alguna forma u otra, por adicción que él tiene. Hay momentos de su vida en los que sabe que debe parar, pero no tiene la voluntad de hacerlo y eso no solo le hace sufrir a él, sino también a todos a su alrededor. Lo cierto es que, viendo su lucha, llegué a sufrir bastante. Sí sentía que se lo merecía, pero sí, también quería aventar su botella por la ventana y darle un enorme abrazo.
    Hubo bastantes menciones sobre la necesidad de ir a terapia para sanar las heridas y traumas, lo que me parece genial, porque un trauma generacional en el que se ha hecho tanto daño, es bastante importante sanarlo de la manera correcta. Sin embargo, siento que aparte del tema del alcoholismo, no muchos otros temas fueron tratados de la forma adecuada. Por ejemplo, la autora nombra indicios de un trastorno alimenticio, el cual se deja pasar bastante fácil sin que ningún personaje lo llegue a reconocer por lo que es. A pesar de que la historia no necesitaba más trauma, traer un trastorno tan delicado a la mesa para dejarlo correr, se me figura un poco fuera de lugar. 
    En cortas, esta es una historia que nos demuestra que el amor no es la salvación o cura inmediata para todos los problemas, pero que puede ser un punto importante para decidirse a sanar. Una historia rica y brillante, pero también desgarradora debido a los temas que trata.

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26 abril 2025

Hyacinthus, por L. Alarcón Miguel

Hyacinthus
L. Alarcón Miguel
2024
Mitología | Romance 

Grecia en la época dorada, antes de los héroes, de cuando los dioses bajaban a la Tierra, conviviendo con los seres humanos y demás criaturas terrestres. Hyacinthus (Jacinto), príncipe de la conocida como Esparta, es todo lo contrario a sus hermanos, encuentra en la contemplación y no en la guerra la felicidad. De su ingente hermosura se habla por cada rincón de Grecia, hasta el punto de que incluso los dioses conocen su existencia. Es así como varias deidades, entre ellas, Céfiro, Bóreas y Apolo posan su mirada en el joven, dispuestos a sumergirse en una competición para lograr acariciar su corazón. El dios del sol al descubrir que el rey de Esparta busca un nuevo maestro para Hyacinthus, no lo duda, bajando a la Tierra para poder conocerlo y darle la oportunidad de que lo ame de la forma en la que él ya realiza. Sin embargo, su objetivo no solo será este sino, también enseñar al príncipe a observar el mundo con una perspectiva más amplia. Las cosas se complicarán cuando entren al juego los dioses de los vientos, narrándonos así el mito que todos conocemos de una manera más íntima e intrínsecamente hermosa.
MI OPINIÓN
    No creo que el problema sea el libro sino yo. 
    Es que, para hacerlo corto, no congenié ni un poquito con el estilo de narración
    Esta historia es una reinterpretación del mito de Jacinto, el enamorado de Apolo que termina como todos los enamorados de Apolo: bien muerto. Pretende hablarnos de su historia desde el principio, cómo empieza, cómo se desarrolla, las deidades contra las que hay que lidiar para que en algún momento puedan estar juntos y el fatídico e inevitable final, porque qué graciosas son las moiras.
    A decir verdad, hubo cosas que sí me encantaron. Una de ellas fue que, al iniciar la historia, el autor hace una invocación a las musas por inspiración. Esto es algo que se hacía mucho, como tenemos de ejemplo en la Ilíada, cuando Homero dice, desde su canto primero, "Canta, oh diosa, la cólera del Pelida Aquileo", para darle veracidad a las historias. En otras palabras, sería como decir "según el estudio realizado por tal...". A mi parecer, le dio un toque encantador, pues no he visto otras reinterpretaciones de la mitología griega con este recurso, que le da mucha más alma a lo narrado.
    Por otro lado, el estilo poético adoptado por el autor fue un gran no para mí. No sé si tiene que ver con el hecho de que no consumo poesía, porque a pesar de sentir que pudo llegar a su cometido un par de veces, con párrafos espléndidos, llenos de rima y profundidad en las figuras literarias que utilizó, la mayoría de ellos solo eran repetitivos y tenían la trama estancada, andando en círculos, como las tres o cuatro veces que Jacinto pudo observar el mundo desde una perspectiva más amplia (como dice en la sinopsis) después de hablar un poco con alguno de los dioses. Esto me tenía super loca. Las cuatro veces que pasó, Jacinto fue a hablar con su hermana, para decirle que el cielo, los árboles, el planeta, eran diferentes, hablando de lo mismo, de mil formas distintas, pero sin llegar realmente a nada, porque no había realmente un impacto allí. Su hermana siempre le respondería que no puede comprenderlo, seguramente porque él es más inteligente. 
    Sobre lo que estaba esperando, no recibí demasiado. Cuando leí la sinopsis y la idea del autor, tenía en mente algo muy lleno de sentimiento, pero también algo que involucrara bastante acción. La competencia entre dioses que se menciona apenas y se esboza, limitándose a un par de apariciones de Bóreas y Céfiro diciendo que ellos también son dioses y que quieren a Jacinto para sí mismos. Aunque uno de ellos mantuvo perpetuamente la forma de un niño y nunca peleó, ni siquiera de palabra, y parecía más inclinado a dárselo al otro dios del viento que en intentar conquistarlo por sí mismo, pero eh. La competencia se quedó, entonces, en intercambios de palabras que, en su mayoría, eran bastante tontos, pero que, como si de niños pequeños se tratasen los dioses, les herían el ego hasta lo profundo de sus almas. Lo que por una vez suena más a un dios griego, la verdad. Eso no quita que fueran aburridos hasta el extremo. 
    Entre otras cositas que me molestaron, están los errores de tipeo y las palabras que fueron repetidas hasta el cansancio. "Empero", la que más. Entiendo, el autor mismo lo dice, que el estilo que intentó adoptar pretendía acrecentar ese aire de mito en la historia, que pareciera un texto de la época, empero (xd) exageró un poco. Está bien que quisiera evocar la época, pero los escritos también se adaptan a los nuevos lectores y existen infinidad de conectores. Lo más gracioso es que podía olvidarse del "empero" por un par de páginas, pero una vez lo recordaba, aparecía hasta tres o cuatro veces por párrafo. 
    Me parece una idea excelente para cualquier historia inspirada en la mitología el querer reinterpretar cualquiera de las aventuras de Apolo. Para mí siempre son ideas de mil, porque, vamos (ignoremos esta cantidad desmedida de comas), es uno de los dioses que más juego da. Además, a la mayoría de los lectores nos encanta. Y creo que una parte importante de esas reinterpretaciones es mantener un "quizá" al aire. Sobre si el final va a ser fiel al auténtico o si va a tomar un giro diferente. Aquí, desde el primer momento se nos hizo saber que iba a terminar como el original, lo que, en mi caso, les quita interés a los acontecimientos. 
    En mi opinión, quizá faltó un poco de planeación, intentar hacer la historia más activa. Pero es que cada "despertar" donde por fin podía ver el sol y sentir la brisa, hablar con los animales, qué sé yo qué más, se me hacía eterno. 
    Por otro lado, voy a hacerme la de la vista gorda sobre cómo se desarrolló ese romance (muy rápido, muy sin sentido y repetitivo), aceptándolo solo porque sabemos que, de todas formas, Jacinto y Apolo llegarían allí. 

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05 octubre 2024

Camp Damascus, por Chuck Tingle

Camp Damascus
Chuck Tingle
2023
Horror | Thriller 

From the brilliantly funny (and rightfully furious) creator of viral Men Write Women Twitter account.
Let's face it, women's representation in literature really sucks. And that's mostly because of the male authors who write female characters like they're nothing more than playthings in their stories. Wether they have breast like ripe peaches or curves like a racetrack, the literaty ladies gracing the pages of betselling books rarely serve purpose beyond supporting a male character (or giving him something to fantasize about). But what are you supposed to do about it if you can't even get a foot (or, I guees, a boob) in the door? You beat them at their own game. In this hilarious yet incisive guide, you'll learn how to write women just like a betselling author -sterotypes, tropes, objectification, and all -so you can start dismanting the system from the inside. With thoughful literary analysis, interactive ecercises, and commentary that perfectly straddles the line between satirical hilarity and righteous indignation, A Tale of Two Titties is both an illuminating study of women's representation in literature and an absurd (yet accurate) guide to writing through the male gaze.
MI OPINIÓN
    Me encanta cómo octubre llega con mi opinión sobre un libro de terror, porque el mood es por completo el correcto. Su servidora ama Halloween y ama esta parte terrorífica de la fantasía, por lo que la fecha no puede caerme mejor.
    Me gustaría hablar un poco sobre Chuck Tingle, aunque suelo evitar hablar de autores porque soy de las que considera que, a menos que sea no ficción, la muerte del autor al momento de leer una obra es necesaria y provechosa para crear ideas propias. Sin embargo, no quiero hablar de él por su experiencia de vida (aunque de alguna forma lo es), sino por sus obras anteriores. Chuck es conocido en el mundo literario (el angloparlante, sobre todo) porque se dedica a escribir parodias LGBTQ+. Es como si ese mundo en el que las almohadas, los pomos de la puerta e incluso tenedores (elementos que se ven en novelas cortas de literatura heterosexual erótica con monstruos), se trasportaran a parejas diversas. Con títulos como La maga trans Harriet Porber y el chico malo ParasaurolophusGolpeado en el trasero por mi propio traseroGolpeado en el trasero por el intento de Domald Tromp de evitar acusaciones de plagio al eliminar todos los hechos o planes concretos de su discurso en la Convención Nacional Republicana, una no se esperaría que este autor escribiera una obra de body horror y mucho menos que en realidad tuviera una trama tan consistente. De hecho, de haber sabido con anterioridad quién era Chuck Tingle, ni siquiera le hubiese dedicado un segundo pensamiento antes de negarme a leerlo. A lo que voy con esto es que, a veces podemos dejar pasar obras interesantes por el solo hecho de que pertenecen a las personas menos probables. Al menos esta tenía una portada interesante y, como he dicho en repetidas ocasiones, soy bastante superficial.
    Ahora sí, a la trama. Nuestra protagonista es Rose, una chica en sus veinte que pertenece a una comunidad altamente religiosa. Un día, mientras está, junto a otros compañeros, saltando al lago, Rose alcanza a ver a una mujer a lo lejos. Una mujer realmente escalofriante, para añadir, ya que su sonrisa es demasiado larga y afilada, sus ojos son blanco y sin pupilas, además solo ella parece poder verla. Convencida de que no es nada más que su imaginación, Rose lo deja pasar, hasta que esa misma noche la misma mujer le ataca mientras se encuentra en casa, así que ya no es solo un producto de su imaginación, es un ente tangible, que está provocándola. Un demonio.
    Mientras investiga sobre la mujer que la persigue, Rose se da cuenta de que parece que ella fue enviada al Campamento Damascus, un centro de conversión para jóvenes homosexuales, el cual aseguran que es el más efectivo. Aunque no logra recordar nada de lo acontecido y ni siquiera recuerda ser lesbiana, su hipótesis parece ser la correcta, ya que la mujer solo aparece cuando empieza a mostrar interés y dedicarles pensamientos a otras chicas. 
    La vida, por supuesto, sería mucho más fácil si ella se centrara en conseguir un novio; pero la vida nunca ha sido sencilla y, dado que no escogemos de quién nos enamoramos, pero sí luchar por nuestra libertad y deseos, Rose está más que dispuesta a encontrar a esa adorable chica con la que sigue soñando y la cual hace que el demonio que la persigue se enloquezca.
    Además de ser perteneciente a la comunidad LGBTQ+, Rose también es una protagonista neuro diversa, aspecto que, si bien no define toda su personalidad, está lo suficientemente presente a lo largo de la trama para que se sienta real y no solo un intento de dar profundidad y matices en vano. Es un personaje analítico, cosa que está prohibida en su comunidad, donde buscar respuestas más allá de Dios está mal visto, por lo que toda su investigación sobre el demonio que la persigue se hace a espalda de sus padres y la lleva a cometer unos cuantos crímenes en favor de la verdad. Eso sí, me quedó corta en cuestión de ambiciones a futuro, pues si tenía alguna, no la recuerdo. Y vamos, este no es un mundo fantástico en el que puedes vivir del aire, por lo que saber qué quiere hacer con su vida, o cuando menos tener problemas con qué va a ser de su vida, debería ser algo normal. No nos olvidemos que tiene veinte años. 
    Los personajes secundarios no tienen demasiada relevancia. Sí, aparecen; aunque sí, su única función es que hacen cosas a favor o en contra de los propósitos de la protagonista, pero la mayor parte de la historia su lucha es una lucha interna, para redescubrirse a sí misma y lo que pudo haber sido de ella en el pasado, por lo que lo natural es que el mayor peso de las acciones recaiga sobre Rose. Si ustedes odian la introspección eterna tanto como yo, no se preocupen; aunque hay de eso, la historia no se queda allí estancada. Como dije, las dudas que Rose tiene sobre sí misma tienen mucho peso, pero su curiosidad innata la lleva a tomar cartas en el asunto en cada paso del camino.
    Eso sí, me he llevado un poco un chasco con las relaciones familiares. Siento que los padres de Rose, a pesar de no ser perfectos y de tener muchos asuntos por los que se les puede juzgar y repudiar, se esfuerzan por comprender a su hija y hacen todo lo que está en sus manos por protegerla. Es evidente desde el principio que ellos saben qué le sucede y aunque esto nos genera un distanciamiento de ellos y que dudemos en cada paso del camino sobre lo que hacen, también considero que son personajes complejos y que tenían mucho que ofrecer a la historia si hubieran seguido presentes, en el momento en que Rose se entera de todo, bajo ciertas circunstancias se aleja de ellos, para encontrar su propio camino en el que descubre lo que ella considera su familia encontrada. El tropo de la familia encontrada es uno de mis favoritos; sin embargo, siento que, a favor de crearlo en este contexto, a la familia biológica de Rose se les imputaron cargos que no les correspondían
"You are as you're supposed to be. I shouldn't have questioned that. If there was ever perfection in this world, it would be you."
("Eres como se supone que debes ser. No debería haber cuestionado eso. Si alguna vez hubo perfección en este mundo, serías tú.")
    Una de esas cosas es cuando, casi por el final, Rose nos revela que, dado su autismo, ella hace ciertos ruiditos con los dedos al pensar. Comenta que a sus padres eso solía molestarles mucho, pero que está agradecida de que a su nueva familia eso no les importa, sino que lo ven como una característica suya que aprecian. Sin embargo, una gran parte de la historia, Rose la pasa junto a su familia y ella ni hace ruidos con sus dedos ni sus padres parecen molestos por alguna de sus actitudes y manías.
    Si algo se les puede criticar a los padres (que admito, no es algo menor) es ser homofóbicos y lo que hicieron debido a esa homofobia. Pero es que yo incluso les entiendo un poco, están prácticamente en una secta y si algo nos ha enseñado la historia es que esos son lavados de cerebro bastante considerables, que, si el líder de la secta les dice que se maten o a uno de sus hijos, lo van a hacer. Y, sin embargo, todavía se puede ver cómo quieren protegerla, no solo de lo que consideran su enfermedad, sino también de las personas de la congregación.
    En cuanto a la familia encontrada, no pude sentirla. Quizás porque el tiempo que convive con ellos es muy corto y está lleno de muchas otras cosas que sentí más apremiantes que crear un vínculo que se sintiese genuino, quizás porque, aunque estas personas se conocen, todas están amnésicas y quieren aferrarse a un pasado que ni ellas recuerdan ni los mismos lectores apreciamos a lo largo de la historia. Para la perspectiva de Tingle como autor que conoce por completo su obra puedo entender cómo esto pudo funcionar mucho mejor, pero para la perspectiva lectora, en donde se nos muestran solo fragmentos de los acontecimientos, falta una atadura entre todos ellos que no sea vamos a acabar con los demonios, porque, aunque sea chévere y entretenido, no denota más que una relación circunstancial. 
    Para hacer una analogía sobre cómo se siente leer esta historia vamos a utilizar la trillada montaña rusa. El misterio y el horror corporal van de la mano durante la primera mitad y hacen un trabajo excelente creando una atmósfera de tensión e incertidumbre, en donde puedes sentir que un demonio puede salir de la esquina y agarrarte solo porque piensas diferente a lo que la sociedad dictamina, la duda de la protagonista sumada a su estado amnésico hace que el lector se pregunte si podría estar viviendo la misma situación, escudriñando en las sombras por si se ve algo raro. Apuesto a que, si hacen parte de una familia altamente religiosa, este sentimiento solo puede ser más palpable. 
    El autor, siendo quien es, también añade ciertas notas de humor a la historia, pero no es tan notorio a menos que le estén prestando atención o tengan el humor ridículo que al parecer Tingle y yo compartimos.
    Hasta aquí fue la subida. Una vez en la cúspide de toda esta tensión, no le queda más remedio que bajar, justo en todaaa la segunda mitad. Una lástima. Pero es que la prota, con todo su ingenio, descubre qué debe hacer demasiado fácil y demasiado temprano en la trama, por lo que, hacia el final, ya no hay mucho que sea interesante de verdad. En lo personal, a partir del 60% me quedé leyendo más porque faltaba menos de la mitad para terminarse que porque me interesara lo que estaba sucediendo y siento que ese es el error que tiene la historia, apresurarse demasiado. Tenía tiempo para hacer las cosas y muchísimo espacio, porque la historia no alcanza ni las trescientas páginas. Todo lo que sucedió pudo hacerse, alargando un poco más las cosas, lo que también hubiera servido para potenciar esa familia encontrada de la que el autor habló, pero que no se sintió.
    La considero una historia interesante, bastante madura y que toca temas interesantes de una forma innovadora (a veces un poco cómica), pero a la misma le faltó desarrollo. Cien páginas, incluso cincuenta páginas, hubieran hecho una diferencia considerable en el producto final, que per se no es malo, solo un poco abrupto.

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