--> /* ----------- Acordeón rosita ----------- */
Mostrando entradas con la etiqueta Bueno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bueno. Mostrar todas las entradas

12 enero 2026

Legends & Lattes, de Travis Baldree: ¿Es el cozy demasiado cozy?

Legends & Lattes
LEGENDS & LATTES
1. LEGENDS & LATTES | 2. Brigands & Breadknives

REPRESENTACIÓN: Protagonista LGBTQAI+

Después de una vida llena de botines y derramamiento de sangre, Viv cuelga su espada por última vez.
La orca, agotada por tantas batallas, planea empezar de cero, inaugurando la primera cafetería de la ciudad de Thune. Pero viejos y nuevos rivales se interponen en su camino hacia el éxito —sin mencionar que nadie tiene la menor idea de qué es realmente el café.
Si Viv quiere dejar atrás la espada y convertir sus planes en realidad, no podrá hacerlo sola.
Pero las verdaderas recompensas del camino inexplorado son los viajeros que encuentras en él. Y ya sea unidos por magia ancestral, un pastel hojaldrado o una taza recién preparada, podrían convertirse en compañeros, familia, y algo más profundo de lo que jamás habría imaginado.
Seguramente han escuchado en algún lugar que este es el libro cozy por excelencia. No puede faltar en ningún listado de bookfluencers sobre el tema, y GoodReads se encarga de recomendarlo (por no decir meterlo por los ojos) en cada ocasión. Así, a través de verlo en un millón de recomendaciones de los marcapáginas de la aplicación, llegué a la conclusión de que tenía que leerlo, para ver si esa media de 4.04 que tiene (327.691 ratings) era fiel a la historia, o solo hay demasiado hype. Mi veredicto: Es cómodo, pero no es nada más. Quizás demasiado cómodo.
Este libro contiene los siguientes posibles triggers y temas: Incendio.

    Los libros reconfortantes han ido tomando fuerza en el mundo literario desde hace un tiempo. Hoy día, cualquier género puede tener un libro cozy. Desde el misterio, hasta el horror, por supuesto que el romance y, los más populares, por alguna razón, son los de fantasía, quizás porque de por sí son el mayor escape del mundo real. 
    Y yo entiendo el interés. Porque también soy una persona que sale de un día extenso de trabajo a querer relajarme, leer pequeños fragmentos de vida de seres que tal vez no existen, pero que tienen los mismos sueños que yo, y que los logran de forma maravillosa, sin sufrir en el camino. Vamos, realmente te saca del mundo real y te embarca en la creencia de que todo podría ser maravilloso, todos amables, y que los planes podrían no fracasar
    No por eso la trama de la obra no es significativa, pues también hay interés en que los personajes aprendan a aceptarse, a amarse, a cambiar pequeños hábitos que los lastiman, por más pequeños que seanNo se trata de grandes tragedias ni de giros devastadores, sino de cambios sutiles, cotidianos, profundamente humanos. Y quizás ahí radica gran parte de su encanto: en recordarnos que la transformación no siempre duele, y que también es válido sanar con suavidad.
    Esa es la historia que encontramos en Legends & Lattes. Viv es una mercenaria retirada que tiene un sueño muy simple: abrir su propia cafetería. Todo le va viento en popa, porque tiene los ahorros de distintos botines, además, la primera empleada que contrata es una genia de los negocios, y, aunque nadie conoce el café, a todos les encanta una vez que lo prueban. El éxito llega rápido, casi sin tropiezos, como si el universo entero conspirara a favor de ese pequeño local que huele a pastel recién horneado.
    Y si yo estaba un poquito resentida mientras leía, es porque llevo tres años sosteniendo mi propia idea de cafetería, dándole forma en la cabeza, soñándola con detalle, y aún no tengo el capital suficiente para hacerla realidad. Tal vez por eso la lectura se siente tan cómoda como punzante: porque reconforta imaginar un mundo donde los sueños se concretan con facilidad, pero también deja ese leve sabor a comparación inevitable, a realidad que no avanza al mismo ritmo que la ficción.
    No voy a mentir: la historia sí presenta un par de conflictos. Hay tensiones, amenazas leves y hasta una mafia local que controla parte de la ciudad. Viv, en su calidad de ex mercenaria curtida en batallas reales, no está particularmente dispuesta a pagar por “seguridad”. Su idea de empezar de nuevo incluye algo muy concreto: avanzar a su propio ritmo, sin deberle nada a nadie y sin volver a vivir bajo las reglas impuestas por otros.
    El pequeño gran problema de toda esta subtrama es la forma en que se resuelve. Porque, al final del día, la mafia se neutraliza, si es que puede llamarse así, con pasteles, galletas y buena repostería. Y claro, el mensaje es simpático, incluso entrañable dentro de la lógica cozy del libro, pero no deja de ser inevitable levantar una ceja. ¿Ustedes se imaginan yendo a decirle a los mafiosos de su ciudad que no van a pagar ni un peso, que todo se va a arreglar con dulces, y que o se ponen felices con una bandeja de galletitas o pierden?
    Otros conflictos, quizá más interesantes y mucho más humanos, incluyen la propia percepción que Viv tiene sobre sí misma y su dificultad para conectar con otras personas. Después de años viviendo en condiciones duras, marcadas por la supervivencia constante y la violencia normalizada, a Viv le cuesta permitirse algo tan simple como la comodidad. No solo la suya, sino también la de quienes empiezan a rodearla. Aprender a quedarse, a crear rutinas, a preocuparse por los pequeños detalles que hacen la vida más amable, se convierte en un proceso silencioso pero significativo.


    
Y, en el fondo, todo esto es bastante bonito si uno se detiene a pensarlo. Hay una ternura particular en ver a alguien que ha pasado tanto tiempo resistiendo aprender, poco a poco, a descansar. Este arco emocional tenía el potencial de ser uno de los puntos más fuertes de la novela, el verdadero corazón de la historia. Sin embargo, aunque se le da cierta relevancia, se siente apenas esbozado, como una idea que pasa rápido para no incomodar el tono ligero del relato. Con un poco más de tiempo en pantalla, con más espacio para que Viv se confronte consigo misma y con lo que significa dejar atrás una vida de dureza, este conflicto habría podido resonar con mucha más fuerza y profundidad.
    Al final del día, siento que es una historia bonita, sí, pero también fácilmente olvidable. No porque esté mal escrita o carezca de encanto, sino porque nunca se atreve a ir más allá de la superficie. La novela parece estar más interesada en construir una estética agradable, en ofrecernos un estilo de vida idealizado, más que en permitirnos conectar de verdad con sus personajes. Estos terminan sintiéndose planos, casi bidimensionales, definidos apenas por dos o tres rasgos muy claros, sin que se explore mucho más su pasado, sus contradicciones o sus aspiraciones a largo plazo.
     Porque sí, Viv quería abrir una cafetería exitosa y lo logra, pero ¿qué viene después? ¿Qué hay para ella, o para los demás, más allá de mantener el negocio a flote día tras día? La historia no parece interesada en responderlo. Da la sensación de que el sueño, una vez alcanzado, se convierte en un punto final en lugar de un punto de partida. Trabajar todos los días, en un entorno cómodo y amable, parece ser la aspiración máxima, y cualquier inquietud más profunda queda fuera del encuadre.
    Habría sido interesante dejar pequeñas ventanas abiertas hacia algo más, deseos futuros o conflictos que hicieran a los personajes sentirse vivos más allá de la cafetería, que, si bien es punto de reunión al inicio, parece que nunca pudiera superarse. Sin ellas, la historia cumple su función de reconfortar en el momento, pero se disuelve con la misma rapidez con la que se termina la última taza de café.


Con todo esto, no quise decir que no recomiendo la historia, nada más alejado de la realidad. A mí también me pareció muy linda y magníficamente escrita. Si bien es una obra sencilla, que no profundiza en muchos temas problemáticos y que, por el contrario, puede relajar un montón con la calidez de su narración, sigue siendo perfecta para cuando una se quiere relajar un poco y dejar un poco los temas complejos.
Eso sí, importante no entrar esperando algo que les cambie la percepción del mundo. 


¿Qué hay de ustedes?
¿Han leído esta historia?
¿cuál fue su última lectura?

Encuéntrame:

05 enero 2026

Mis impresiones sobre Death and Other Occupational Hazards, de Veronika Dapunt

Death and Other Occupational Hazards
Por Veronika Dapunt  ‧ 2026

Descubre un misterio de asesinato especulativo, de humor oscuro, de una nueva y emocionante voz literaria, perfecto para fans de Good Omens y Lucifer.
La gente tiene muchas ideas sobre la Muerte, y la peor de todas es la de un esqueleto envuelto en un saco negro con forma de papa. Si tiene suerte, lleva una guadaña. Pero ella es solo una mujer haciendo su trabajo, y lo hace muy bien.
Hasta que se toma un descanso para vivir como humana y todo se viene abajo. Alguien está matando personas fuera de su calendario (bueno, todavía no… al menos) y, gracias al suplente que dejó a cargo, ahora depende de ella arreglar las cosas.
Con la ayuda de su santurrona hermana, la Vida, y un encantador (y sexy) parasitólogo, la Muerte deberá detener al asesino antes de que sea demasiado tarde. Siempre y cuando logre superar su mayor desafío hasta ahora: la burocracia humana.
¿Quién mejor para investigar un asesinato que la propia Muerte?
Recibí un ARC por parte de Netgalley a cambio de una opinión honesta
Dapunt es una autora británica, en el 2023 participó como finalista con su primera y única novela hasta la fecha, Death and other Occupational Hazards, motivo de esta entrada, por el Comedy Women in Print Prize. La novela fue finalmente publicada en el 2025 con el mismo título y este año, 2026 vuelve al mercado con esta nueva portada roja, que pega de forma fenomenal con lo que es la historia y la impresión que todos tenemos de la muerte, porque todo nos entra por la portada, je, je. Con una media de 3.83 estrellas en goodreads, y 1236 ratings, por una vez puedo decir que estoy de acuerdo con la opinión general sobre la historia.
Este libro contiene los siguientes posibles triggers y temas: cambio climático, depresión, intento de asesinato, mafia italiana, muerte animal, procedimientos médicos, sangre, uso de armas y violencia.
Fuera de pantalla: Envenenamiento y pérdida de personas de la familia.

Para ser mi primer libro del 2026, creo que inicié con buen pie.

¿QUÉ HAY DE LA PROTA?
    Cuando conocí a la Muerte, de ahora en adelante Delara, porque así se hace llamar en su cuerpo humano, pensé de forma inmediata en Elle Woods, de Legalmente Rubia (Legally Blonde), pues son dos mujeres muy capaces, dentro de ámbitos legales que piden mucha seriedad y a las que les encanta vestir de colores vibrantes, a pesar de ello, lo que suele molestar a muchos. Delara, deja temporalmente su trabajo como la muerte para trabajar en un despacho de abogados dedicado a los crímenes violentos, vistiendo, por supuesto, sacos de plumas de color amarillo chillón, ropa de lentejuelas, sandalias llenas de margaritas, y otros. Sus compañeros no pueden evitar comentar en su ropa, pero eso no la disuade de llevar su estilo propio. 
    Como protagonista, Delara me ha gustado bastante. Es relajada, honesta y tiene esa facilidad para tomar decisiones absurdas que solo les corresponden a protas de historias que pretenden ser graciosas. Es una mujer antigua, obvio, y sabe bastantes cosas, por lo general relacionadas a cuántas muertes ha causado una cosa extraña. 
    Pero en cuanto a sentirse o comportarse como una entidad con millones de años, me ha quedado debiendo demasiado. Ella no utiliza ni una sola palabra que no sea moderna y, vamos, eso hubiese estado muy gracioso, con ella intentando mantener conversaciones con una serie de expresiones de distintas épocas mezcladas, solo porque tiene mucho contacto con almas, pero en realidad no ha vivido ninguno de esos periodos como tal. Sin embargo, podría decir que es la única queja que tengo de ella

¿Y LOS OTROS PERSONAJES?
    Encuentro fascinante cada vez que utilizan la religión o la mitología para crear humor. Me sucedió con Percy Jackson cuando solo era una adolescente, me encantó con TJ Klune cuando quiso escribir Blasphemy y su secuela, y no puedo decir que aquí me haya decepcionado, pues sería una mentira en toda regla.
    
  Dios es Dios, pero también es Zeus y todos los otros seres que te puedas imaginar y, como cabría de esperarse, en su magnífico Plan, si tan solo existe uno, tira a todo el mundo a situaciones incómodas, haciendo que se resientan con él, como es el caso de Jesús, el enlace de humanos, que lleva en unas merecidas vacaciones más de dos mil años, desde la última vez que El Jefe lo mandó a convivir y lo crucificaron sin que él moviera un solo dedito para impedirlo. Ahora es modelo para shampoo
    La Vida es un personaje muy gracioso, siendo la contraparte de su hermana. Donde Muerte es locura, Vida es cordura, y si una de ellas tiene un humor ácido, la otra será por completo lo opuesto. Esto genera una tensión bastante interesante a lo largo de la historia, que considero muy bien lograda, porque al final de cuentas así son los hermanos: polos opuestos que un día se abrazan, al otro se quieren asesinar, y al final de los tiempos se aman demasiado y darían su vida el uno por el otro.
    Otro personaje relevante es el interés amoroso de Delara, Marco, quien toma importancia hacia la mitad de la novela. Siendo sincera, su participación no me gustó tanto, no por el personaje en sí, sino porque considero que el romance no era ni debió ser nunca un punto relevante en la historia, pues distrajo la atención del tema principal y no hubo mucha química, a mi parecer.

Y ESO, HABLEMOS DEL ROMANCE
    Si tiene algo a su favor es que nos libramos del muy típico amor a primera vista. Desde el principio se nos indica que Marco es guapo, pero Delara es un ser antiguo, ha visto muchas personas guapas en su existencia y, por supuesto, no se iba a dejar deslumbrar por una carita italiana.
    En su lugar, nos presentaron encuentros que, si bien se sintieron un poco forzados, hicieron que su relación se sintiera mucho más orgánica en su desarrollo. La autora logró que Marco se sintiera como un punto de apoyo al que Delara podía recurrir, si bien no por tiempo de conocerse, al menos porque fue de las pocas personas que la trató todo el tiempo con amabilidad y, cuando una está sola en un sitio, por muy Muerte que sea, necesita ese punto de recarga, para recobrar fuerzas y volver a levantarse.
    Por eso mismo, considero que Marco no debió pasar a ser un interés amoroso. Desarrollar una relación de amistad se hubiese sentido mucho más fuerte y natural. Delara se encontraba en una situación vulnerable en el que solo él y sus dos mascotas fueron esa fuente de apoyo, así que no es mi cosa favorita en la novela.

ADEMÁS, YA HABÍA MUCHOS TEMAS PARA ABARCAR
   Comedia. Misterio. Fantasía urbana. Mezclar todo eso ya es un montón de cosas, aunque no lo parezca. Agrégale un romance. Y todo en menos de 400 páginas. Por supuesto que, tarde o temprano, alguna de esas vertientes se quedaría relegada, pues no se puede mantener todo.
    Así que, cuando se nos dice que el apocalipsis puede llegar en cualquier segundo por culpa de las muertes no planeadas que se están registrando y la reacción de Delara es ir a comer pasta junto a Marco, no pude evitar pensar que ese era justo el momento es que se demostraba mi punto: no abarques tanto, así no metes la pata. ¿O no hagas que tus consecuencias parezcan tan drásticas o absolutas si no vas a ir a resolver el problema en los cinco segundos siguientes? Cualquiera de las dos podría funcionar.

ES UN FINAL PREDECIBLE, PERO NO POR ELLO MALO.
    Si les digo la verdad, me ha gustado muchísimo el final.
    Las decisiones de Delara me parecieron coherentes con su personalidad, y digo esto como persona que detesta los finales donde las decisiones no pesan y no tienen consecuencias.
    Fue obvio quién era el responsable, pero sus motivos me parecieron, aunque no justificables, bastante legítimos, pues responde a la salud mental del personaje y, al final, una se pregunta si en estos mundos fantásticos, donde los seres inmortales parecen no tener descanso, como la Vida, la Muerte, el mismo Dios o el Diablo, con tanto peso encima y sin acceso a un buen psicólogo, no deberían haber acabado ya con la humanidad. Pregunta random, pero sincera.


En conclusión, Death and Other Occupational Hazards es una novela encantadora, caótica y entretenida, con una protagonista carismática y un humor que sabe jugar bien con lo divino y lo humano, aunque a veces intente abarcar más de lo que puede sostener.
    No es perfecta, pero sí una lectura disfrutable, con decisiones que pesan, un final satisfactorio y la sensación constante de que, con un poco menos de romance y un poco más de foco en el misterio, podría haber brillado mucho más. Por lo tanto, me atrevo a recomendarla. 


¿Qué hay de ustedes?
¿Han leído esta historia?
¿cuál fue su última lectura?

Encuéntrame:

31 mayo 2025

Storm and Sea, por Tereza Kane

Storm and Sea
Por Tereza Kane ‧ 2025
Storm and Sea Saga
1. Storm and Sea | 2. ¿?


Atreus has carved out a quiet, stable life among humans on the island of Baia Vita, earning their respect while hiding a dangerous he is Mer. Exiled by his own people for the color of his scales, he has learned to navigate life as an outsider, finding solace in the rhythms of the fishing village. But his fragile peace is shattered when Nyel, a naïve and determined runaway Mer fleeing the suffocating traditions of his home, lands on the island.
Nyel’s arrival disrupts everything Atreus has built. Though they clash at first, their growing friendship—and the flicker of something more—forces both men to confront the prejudices and traditions that shaped them. But their personal struggles are interrupted when a powerful criminal family begins stripping Baia Vita’s bay of fish, threatening the village’s survival. As starvation looms, Atreus and Nyel must join forces to save the humans they’ve both come to care for. Yet, with their secrets on the verge of exposure, they must tread carefully. After all, the very people they hope to protect might destroy them first.
Recibí un ARC por parte de Netgalley a cambio de una opinión honesta
    ¿Recuerdan Luca? Sí, sí, la película de Disney sobre dos tritones, o pececitos, que se embarcan al mundo de los seres humanos y tienen un montón de aventuras bien lindas aprendiendo sobre ellos y descubriendo sus sueños por el camino. ¿Y recuerdan que hubo una época donde se armó tremendo revuelo porque algunos decían que era representación LGBTIQ+ y otros que solo estaban representando una bonita amistad y que eran muy pequeños para querer estar insinuando algo más? Pues bueno, esta es la historia de lo que hubiese pasado si ambos personajes no solo fueran LGBTIQ+ sino también un poco más grandes
    Se supone que debería haber publicado esto hace más de un mes, pero ejem, no me voy mucho con los horarios (ya me acordé porqué nunca colaboro). Por lo que esta historia ya está más que disponible, si acaso quieren hacerse con ella.
    Como les dije, esto es básicamente Luca con personajes adultos. La historia tiene cinco puntos de vista. El de Atreus (nuestro Alberto), un mestizo que es rechazado por todos los mer, por lo que decidió vivir en la tierra, pasando las épocas de lluvia escondido en una pequeña isla; y las de sol, fingiendo que es un chico que quiere ayudar con las labores de pesca. Las que están lejos del agua, al menos. Sus planes se ven un poco interrumpidos cuando aparece Nyel. Este es un sireno que acaba de huir de sus padres porque querían involucrarlo en un matrimonio con alguien que no le gusta. Para los mer, los vínculos de apareamiento son bastante sagrados, es por eso que Nyel no quiere atarse a una persona que no ama, pero dada la insistencia de sus padres, termina en la pequeña isla en la que se refugia Atreus, quien ahora no solo debe esconderse de los humanos, sino también de Nyel, pues ser mestizo significa que la locura le persigue. 
    Por otro lado, tenemos a Nephi, quien es el medio hermano de Nyel. Nephi es un mestizo, producto de una relación que tuvo su padre fuera del vínculo antes de asentarse con la madre de su hermano pequeño. Rechazado tanto por su especie, como por los humanos y acosado por la supuesta locura que persigue a su tipo, Nephi los odia a todos y busca formas para vengarse, lo que lo lleva a estar involucrado en una exploción que no solo le arrebata a su compañero, sino que también le quema la mitad del cuerpo. Con la excusa de llevar a su hermano devuelta a su hogar, Nephi se aproxima a la superficie, dándose cuenta de que hay un humano que se está ahogando. Por algún motivo, este humano le recuerda a su pareja recién fallecida y, en un acto que no comprende, termina salvándolo.
    El humano resulta ser Leofel, amigo de Atreus, quien es el único sustento de su familia. Con un padre alcohólico y una buena cantidad de hermanos menores, su vida consiste en proveer, a como dé lugar, para ellos, razón por la que estaba afuera a pesar de que había una tormenta y casi se ahoga. Leofel solo recuerda que fue salvado por un color de escamas, pero esto le ronda la mente todo el tiempo.
    Finalmente, tenemos a Marina, la cual es, de lejos, el personaje menos interesante que nos presenta la autora. Su núcleo es que no encaja en ninguna parte porque es única y diferente. En el colegio la creen una chica humilde, sin saber que su madre era una famosa y, por tanto, está forrada en dinero. Pero, en la isla, la creen una pija, porque, aunque no va mostrando lo que tiene, ella se va a estudiar en escuelas de élite. Marina tiene el sueño de organizar las competencias físicas del festival de la isla y esa es su meta a través de la novela. Organizar. Por ahí se le pretende dar un interés romántico que podría estar interesante dependiendo de cómo lo lleven en los siguientes libros, pero que no tiene mucho de dónde agarrar en este
    Siento que al hacerlos adultos y con preocupaciones más acordes a lo que viven, la autora ha logrado darle más profundidad a la historia, hablando de problemáticas vigentes como la contaminación, la corrupción y un montón de situaciones de trauma, abuso y desordenes, siendo esta lo que supondría la punta del iceberg, pues es un primer libro bastante introductorio.
    Tenemos a Atreus hablando sobre el sentimiento de no pertenecer de la soledad e incluso de la locura. Enfatizando, en él más que en cualquier otro, a través de los recursos visuales de la historia, la importancia de la salud mental. Nyel, hablando de las expectativas ajenas, el peso que estas suponen en nosotros y el aprender a poner límites. Nephi, que es la historia de cómo la segregación puede repercutir en la vida de las personas, pues él se siente solo en el mundo y, a diferencia de Atreus, que encontró otro camino lejos, lo único que añora es venganza. Leofel, hablando de las responsabilidades y las cargas que nos ponemos encima; además, en su subtrama se nos habla de abuso sexual (no explícito), agresiones y la corrupción, donde aquel que más dinero tiene parece poder hacer con los demás lo que le viene en gana. La trama más débil, como ya dije, recae en Marina, cuyos problemas resultan bastante infantiles en el gran esquema de las cosas, pero que, cuando menos, sirve para hablar de las cosas positivas, ya que en ella se destaca la familia, la aceptación de lo diferente y el mantener nuestros valores a través de las pruebas de la vida.

He'd once heard Marina call Atreus' freckles 'angel kisses.' Nyel preferred to think of them as tiny constellations, like a map of stars scattered across his skin. He wondered where they led.

      Lo cierto es que, además de sentir que la escritura de la autora es bastante hermosa cuando se centra en ello, las formas en las que jugó con su historia y lo que permite un formato de libro, me parecieron bastante bien logradas. Cuando Atreus tiene uno de sus episodios de ataques de pánico, se cambia la fuente, se ve mucho más tensa y ruidosa, menos pulida y tranquila, como suele ser él. Los tamaños también cambian, demostrando el impacto que aquellos triggers desencadenan en su mente. Es un recurso simple, pero contundente. Personalmente, a mí el sentimiento sí me afectó, ayudándome a entrar en la historia y a empatizar con su situación. 
    Sobre las relaciones creadas, siento que más allá de crear vínculos más o menos estrechos con los intereses amorosos, no se siente como si la mayoría de ellos se interesara los unos por los otros la mayor parte del tiempo. Llevan vidas bastante separadas, al punto de que cuando aquellos momentos de trauma están sucediendo frente a las narices de los demás, estos ni siquiera saben identificarlos. Claro, tenemos casos como el de Atreus en el que es más sencillo que se abra sobre sus problemas con Nyel, siendo de especies similares; pero luego tenemos a Leofel, que se supone siempre ha pasado tiempo con Atreus y Marina, y está viviendo un infierno que incluso le lleva a tener moretones por todo el cuerpo, y ninguno de los dos se da cuenta o se preocupa en indagar más allá de lo aparente. Resultando curioso que quien más lo odia, Nephi, sea el único que lo reconoce. No intenta endulzar las cosas ni darle ánimo con palabras, pero al menos descifra que algo gordo le está sucediendo. 
    Estrechar los lazos entre los personajes, y no hablo solo entre los diversos narradores de la historia, sino sobre todos aquellos que se hacen presentes de una forma u otra a lo largo de la trama, les hubiese dado más credibilidad a los sucesos, los cuales, quieras o no, traen a la mesa sentimientos de confianza, apego y nostalgia que no fueron profundizados, sino utilizados de forma conveniente para lograr un cierre de arco que se sintió un poco antinatural. No puedes apelar a una relación filial que nunca me has mostrado para salirte con la tuya en los planes de tu obra y esperar que me lo crea. En este tipo de casos es cuando el “muéstramelo, no me lo cuentes” tiene más sentido, pues de nada me sirve que me diga que, por ejemplo, Atreus y Leofel tienen años de conocerse y son mejores amigos, cuando en el desarrollo de la historia lo único que veo entre ellos es desinterés mutuo a menos que se trate de Nyel, por quien se pelean románticamente sin reconocerlo. 
    En sí, la parte del romance me resulta interesante. Atreus y Nyel me resultan bonitos porque me remiten a Luca y Alberto. Es como leer un fanfic de ambos cuando son ligeramente más grandes. Pero el punto fuerte es la relación de Leofel y Nephi, quizás porque también me parecen los personajes más interesantes de toda la historia, siendo quienes tienen pasados y presentes más turbios, y quienes, además, se repelen y atraen al mismo tiempo. El progreso de su relación es bastante simple, teniendo en cuenta la forma en que se conocen, las situaciones en las que suelen coincidir y sus personalidades, pero eso es lo que, a mi parecer, lo hace más entrañable, que sea lento y natural, teniendo en cuenta que para Nephi los humanos son de sus mayores enemigos y que Leofel está atravesando uno de sus peores momentos, en donde no puede confiar en nadie. El desarrollo de su relación en esta primera entrega tan solo pasa de extraños a extraños ligeramente amigables, lo que me hace desear que en futuras entregas tenga ese mismo aire. Pasos lentos, pero seguros, en crear algo sólido y profundo, quizás un poco sangriento en los bordes, pero impactante de una buena forma.
    Mi principal problema con la historia es que toma tantas referencias del original, que a veces se olvida de ser una obra diferente que debe funcionar por sí misma. La forma en que los Mer se transforman es la misma, los sueños de todos son los mismos y las reacciones de todos a los diversos sucesos, son las mismas. Esto en sí mismo no es tan chocante hasta que las acciones dejan de concordar con las edades de los personajes, que ya no son tan pequeños, logrando que el lector se desconecte un poco de la lectura. 
    El punto donde más lo sentí fue en el festival con la forma absurda en que la autora intentó que los tres principales de la película estuvieran involucrados. Todos sabemos que en la peli este festival fue un punto importante para la revelación de quiénes eran realmente Luca y Alberto, pero era solo cuestión de sentido común saber que eso no funcionaría de la misma manera en una historia con los tintes de esta. Si bien no son ellos los que montan esa bicicleta, la forma en que intenta hacerlo coincidir sigue sintiéndose forzada. 
    Lo cierto es que esta es una historia con muchas posibilidades. Posibilidades porque hay demasiadas formas en que la autora puede seguir trabajando en lo que ha presentado para esta introducción. Siento que con todos los temas y pequeñas tramas que ha soltado solo puede ir cuesta arriba o estrellarse de forma estrepitosa en el fondo. Deseo, de corazón, que sea la primera, porque me interesa mucho saber en qué va a derivar lo que ha traído a la mesa, especialmente la relación de Leofel y Nephi. Es una obra que, sin ser lo mejor en el género, es bastante disfrutable e interesante, con posibilidades de convertirse en una obra que genere impacto, dependiendo de cómo se trabaje en las próximas entregas. 

Encuéntrame:

17 mayo 2025

The Bright Years, por Sarah Damoff

The Bright Years
Sarah Damoff
2025
Ficción Histórica | Ficción Literaria 

Ryan and Lillian Bright are deeply in love, recently married, and now parents to a baby girl, Georgette. But Lillian has a son she hasn’t told Ryan about, and Ryan has an alcohol addiction he hasn’t told Lillian about, so Georgette comes of age watching their marriage rise and fall.
When a shocking blow scatters their fragile trio, Georgette tries to distance herself from reminders of her parents. Years later, Lillian’s son comes searching for his birth family, so Georgette must return to her roots, unearth her family’s history, and decide whether she can open up to love for them—or herself—while there’s still time.
Told from three intimate points of view, The Bright Years is a tender, true-to-life novel that explores the impact of each generation in a family torn apart by tragedy but, over time, restored by the power of grace and love.

Hay una razón por la que no me gusta leer ficción literaria: indagar y reflexionar sobre la condición humana siempre me rompe por lo injusto que es el mundo real. Esta es una característica que más personas parecen compartir conmigo, al menos con este libro en particular.
    The Bright Years nos habla de la historia de la familia Bright a través de cuatro generaciones en, alrededor de, 60 años. Con tres puntos de vista diferentes, la historia empieza cuando Lillian y Ryan se conocen y enamoran, nos cuentan su amor a través de los años, hasta que se casan y tienen una pequeña niña, llamada Georgette, entonces las adicciones aparecen. Ryan se convierte en un alcohólico y la familia termina separándose. En los años siguientes, todos atraviesan una serie de altibajos, enfrentándose a sus demonios y a las cicatrices que las malas decisiones y las injusticias de la vida dejan no solo en ellos, sino en aquellos que los rodean, explorando el impacto que estas tienen a través de diferentes generaciones
    Como toda novela del género, esta historia viene de la mano de personajes bien desarrollados, situaciones realistas y un montón de temas serios que, incluso si no hemos llegado a vivir directamente, podrán ser los causantes de tomar nuestro corazón, hacerlo una bola y luego pisotearlo sin arrepentimiento, al mismo tiempo que nos harán gozar, reír y enamorarnos una vez más, aunque sabemos que en cualquier momento podríamos caer en el ciclo repetitivo y es que, así es la vida. Un intentar, caer, levantarse y volver a intentar.
    La historia se divide en capítulos que representan los años que pasan. En estos años la autora nos cuenta algunos de los acontecimientos más importantes para el narrador, lo que nos permite conocer a grandes rasgos cómo avanzan sus vidas, pero, sobre todo, los pormenores y momentos más alegres que viven. 

People always say not to forget because then history will repeat itself. But maybe history will repeat itself anyway, and forgetting is how we bear it.

      La primera narradora es Lillian, trabajadora de un banco a la que un día, mientras está en la biblioteca, se le acerca Ryan, quien le comenta que la ha visto un par de veces allí y la invita a salir con algo de timidez. Por cuestiones de la vida, Lillian acepta y así es como comienza su historia de amor. 

    A decir verdad, no me sentí tan conectada con los años vividos por Lillian, quizás porque es un personaje un poco cerrado. Es una mujer que guarda secretos y, aunque al seguir su perspectiva podemos enterarnos de ellos, al ver que los mantiene de los demás, siempre queda la sensación de que es una narradora que oculta cosas. No necesariamente revelaciones importantes, pero cuestiones como sentimientos o pensamientos, la mayor parte del tiempo, fueron solo suyos. Esto, sumado al ya mencionado estilo de los capítulos, no me permitieron conectar con ella.
    Sin embargo, no sucedió lo mismo con Jet, la hija de Lillian. Conocerla desde que nació y haber sido parte de todos y cada uno de los momentos que marcaron su vida para que ella fuera como era, tuvo un encanto desgarrador. Sus éxitos y caídas se sentían como los míos y su historia de amor me tuvo sufriendo cada segundo. 
    Hablando de historias de amor, creo que eso fue lo que encontré menos realista en todo esto (y hago un énfasis muy grande en que soy yo y solo yo). Me explico. No es que ambas mujeres encontraran al amor de su vida en el primer intento y fueran felices por toda la eternidad gracias a eso, no. Pero los hombres con quienes estaban resultaban estar profunda e irrevocablemente enamorados de ellas. Sé que esto sucede, lo juro. Sé que hay chicas que consiguen a esa persona que las adora, pero en mis entornos eso no sucede. Ni yo ni nadie que conozca ha tenido esa suerte de tener a un hombre que cuelgue la luna por ellas, así que, aunque lo disfruté mucho, sobre todo con Jet, no me lo podía creer del todo. 
    El último punto de vista que encontramos en la novela es el de Ryan. Esto me resulta interesante, porque la escena de apertura es suya. Lo primero que vemos en el libro es cómo una madre huye de un hogar abusivo, donde reina el alcohol, llevando a su hijo consigo. Este niño es Ryan. Un bebé que creció en un hogar donde la adicción le robó a su padre, un niño y adolescente que juró que nunca iba a ser como él y que los vicios nunca iban a reinar en su cuerpo; y un adulto que terminó cediendo, viéndose condenado a repetir la historia por sus propias malas decisiones.
    Aunque la historia de vida de Ryan no fue una con la que pude conectar, pues soy la persona más rencorosa del mundo, creo que es una representación magistral de lo que los vicios pueden hacer con las personas y las familias. Cómo pueden ser estos males acechando desde las sombras y cómo pueden detonar de un momento a otro cuando hay traumas que no sanamos.
    Ryan pasa por un montón de intentos de sobriedad y un montón de recaídas, lo cual también es bastante realista. Pero considero que lo más importante de los altibajos de este personaje es que invitan a reflexionar un montón
    Todas las perspectivas que hay en esta historia están marcadas, de alguna forma u otra, por adicción que él tiene. Hay momentos de su vida en los que sabe que debe parar, pero no tiene la voluntad de hacerlo y eso no solo le hace sufrir a él, sino también a todos a su alrededor. Lo cierto es que, viendo su lucha, llegué a sufrir bastante. Sí sentía que se lo merecía, pero sí, también quería aventar su botella por la ventana y darle un enorme abrazo.
    Hubo bastantes menciones sobre la necesidad de ir a terapia para sanar las heridas y traumas, lo que me parece genial, porque un trauma generacional en el que se ha hecho tanto daño, es bastante importante sanarlo de la manera correcta. Sin embargo, siento que aparte del tema del alcoholismo, no muchos otros temas fueron tratados de la forma adecuada. Por ejemplo, la autora nombra indicios de un trastorno alimenticio, el cual se deja pasar bastante fácil sin que ningún personaje lo llegue a reconocer por lo que es. A pesar de que la historia no necesitaba más trauma, traer un trastorno tan delicado a la mesa para dejarlo correr, se me figura un poco fuera de lugar. 
    En cortas, esta es una historia que nos demuestra que el amor no es la salvación o cura inmediata para todos los problemas, pero que puede ser un punto importante para decidirse a sanar. Una historia rica y brillante, pero también desgarradora debido a los temas que trata.

Encuéntrame:

22 febrero 2025

Emily Wilde's Map of the Otherlands, por Heather Fawcett

Emily Wilde's Map of the Otherlands
Heather Fawcett
2024
Fantasía | Romance | Ficción histórica
EMILY WILDE
1. Emily Wilde's Encyclopaedia of faeries | 2. Emily Wilde's Map of the Otherlands | 3. Emily Wilde's Compendium of Lost Tales 

When mysterious faeries from other realms appear at her university, curmudgeonly professor Emily Wilde must uncover their secrets before it’s too late in this heartwarming, enchanting second installment of the Emily Wilde series. Emily Wilde is a genius scholar of faerie folklore—she just wrote the world’s first comprehensive of encylopaedia of faeries. She’s learned many of the secrets of the Hidden Folk on her adventures . . . and also from her fellow scholar and former rival, Wendell Bambleby. Because Bambleby is more than infuriatingly charming. He’s an exiled faerie king on the run from his murderous mother, and in search of a door back to his realm. So despite Emily’s feelings for Bambleby, she’s not ready to accept his proposal of marriage: Loving one of the Fair Folk comes with secrets and dangers. And she also has a new project to focus a map of the realms of faerie. While she is preparing her research, Bambleby lands her in trouble yet again, when assassins sent by Bambleby’s mother invade Cambridge. Now Bambleby and Emily are on another adventure, this time to the picturesque Austrian Alps, where Emily believes they may find the door to Bambley’s realm, and the key to freeing him from his family’s dark plans. But with new relationships for the prickly Emily to navigate and dangerous Folk lurking in every forest and hollow, Emily must unravel the mysterious workings of faerie doors, and of her own heart.
MI OPINIÓN
📢Contiene spoilers del libro anterior📢
    Como dije hace no mucho, leí el primer libro de esta serie en 2023, mis opiniones sobre el mismo estaban un poco deslavadas y por tanto utilicé los pensamientos aleatorios que dejé entonces para intentar darle forma a lo que me había suscitado en ese tiempo. De manera imprevista, lo que me resultó encantador en la primera entrega, en esta no y lo mismo sucedió con lo que no me gustó. Así que vamos a ver.
    Después de los sucesos del libro anterior, Emily y Bambleby se encuentran en Cambridge desempeñándose como docentes. Aunque ambos son más cercanos que nunca, Emily no está segura de saber qué responder a su propuesta de matrimonio, pues una mortal que se casa con un rey fae nunca ha resultado de la mejor manera, dado los secretos y peligros que los reinos faericos representan.
    Terminada su enciclopedia, Emily se centra en el proyecto de crear un mapa, por propósitos académicos y para ayudar a Wendell a regresar a su reino y reclamar lo que es suyo. Pero los proyectos que involucran faes, como bien sabemos, no son fáciles y menos cuando la madrastra de Bambleby decide enviar asesinos para intentar acabar con su vida. Ahora, ambos deben emprender un nuevo viaje, para que él encuentre su puerta lo más pronto posible y puedan acabar con la serie de eventos desafortunados, ¿pero agregué que él está envenenado y pasa más tiempo durmiendo que presente en la trama?
    Esta vez me ha gustado mucho más Emily como prota, porque, aunque mantiene la falta de sentido común que la hace ir a meterse en situaciones impensables, al menos ya no ha dependido por completo de Bambleby para salir de sus embrollos. Se le nota mucho más activa y de formas muy inteligentes, por lo que ya me resulta interesante y divertido seguir sus aventuras
    El formato, por el contrario, no me acaba de convencer. En la primera entrega estaba bastante feliz por el hecho de que Emily llevara un diario y me salté el hecho de que es un diario demasiado completo como para llegar a creérmelo de verdad. Quiero decir, sí hay alusiones a que Em debe hacer una memoria terrible y a que debe dejar entradas a medias para continuarlas después, cuando tiene tiempo, pero ¿qué tan creíble es que casi siempre recuerde conversaciones y momentos con lujo de detalle?  Porque, para mí, no mucho. 
    Esto es cierto en especial cuando se trata de narrar escenas de acción, pues Emily tiene dos estados en este tipo de momento. O puede verlo todo, describiendo con lujo de detalle lo que le acontece a cada personaje en escena, o se apresura tanto que no llega a quedar muy claro lo que está sucediendo. Este era también un problemita presente en el primer libro, pero teniendo en cuenta que en esta entrega ella es mucho más de armas tomar, se siente un poco menos molesto acá. 
    Claro, ella es mucho más activa aquí porque, como dije, Bambleby está envenenado y se pasa gran parte de la historia ausente, lo que me genera emociones conflictivas, porque si bien permitió que la protagonista demostrara más su carácter y valor, Wendell sigue siendo uno de los principales focos de esta historia y me atrevo a decir que la razón por la que muchos la leemos, pues su dinámica con Em es encantadora.
    A favor de esto, me gustaría contarles que, si bien en pocas cantidades, podemos ver un avance significativo en su relación y mucho más si tenemos en cuenta ese afecto nulo de la primera entrega. Después de que en el libro anterior Wendell le propusiera matrimonio a Emily, ella está decidida a rechazarle, porque es un príncipe fae y no quiere complicarse la vida, excepto que ama a Bambleby y no se atreve a darle un no por respuesta, así que continúa posponiéndolo. No ayuda que él realmente está decidido a casarse con ella, por lo que trae el tema a la mesa cada vez que puede, dejándola descolocada. Tú y yo sabemos cómo terminará eso. 
    A mí de verdad me encanta que la moralidad de esta trilogía sea bastante gris. No hay absolutos, solo un puñado de personas intentando dar lo mejor que pueden para sobresalir en sus campos o lograr sus otros objetivos. Por lo que, si tienen que engañar a alguien, o dañarle, para cumplir esas metas, van a estar dispuestos. Y, contra todo pronóstico, el que menos es así es Bambleby. Tan acostumbrados nos tienen a que los faes son lo peor de lo peor, que quizás lo estoy idealizando demasiado, pero el hombre está tan prendado de Emily que le pone hechizos de protección por todas partes a ella y a su sobrina, que se mete un poco a la fuerza en la aventura, solo porque no quiere ver a Em triste si algo llega a pasarle. ¿Se lo pueden creer? 
    Hacia el final he encontrado todo un poco vago y desordenado. Claro, esto tiene explicación debido a lo que ha tenido que pasar Emily en la historia, pero no me ha gustado. O sea, me gusta hacia donde se dirige la historia a partir de ahí, es un final muy consistente, que deja a la expectativa sobre lo que será de nuestros protagonistas de ahora en adelante en la aventura feérica, amorosa y académica en la que se encuentran insertos, pero lo que fue en sí la resolución de esta historia, sí me dejó con un sabor de boca amargo porque esperaba muchísimo más de él. Como les digo, el formato de diario no siempre favorece la acción ni las secuencias largas.
    Siendo sincera, sí disfruté mucho leyéndolo. En mi opinión es muchísimo mejor que el primero, a pesar de la ausencia tan marcada de Bambleby. Y haciéndole honor a su género, creo que está super bien para leerse en una tarde relajada en camita, quizá mientras llueve y con un chocolatito caliente. 

Encuéntrame:

25 enero 2025

Somewhere Beyond the Sea, por T.J. Klune

Somewhere beyond the sea
T.J. Klune
2024
Fantasía | Romance
CERULEAN CHRONICLES
1. The house in the cerulean sea | 2. Somewhere beyond the sea 

A magical house. A secret past. A summons that could change everything. Arthur Parnassus lives a good life built on the ashes of a bad one. He’s the master of a strange orphanage on a distant and peculiar island, and he hopes to soon be the adoptive father to the six dangerous and magical children who live there. Arthur works hard and loves with his whole heart so none of the children ever feel the neglect and pain that he once felt as an orphan on that very same island so long ago. He is not alone: joining him is the love of his life, Linus Baker, a former caseworker in the Department In Charge of Magical Youth. And there’s the island’s sprite, Zoe Chapelwhite, and her girlfriend, Mayor Helen Webb. Together, they will do anything to protect the children. But when Arthur is summoned to make a public statement about his dark past, he finds himself at the helm of a fight for the future that his family, and all magical people, deserve. And when a new magical child hopes to join them on their island home—one who finds power in calling himself monster, a name that Arthur worked so hard to protect his children from—Arthur knows they’re at a breaking point: their family will either grow stronger than ever or fall apart. Welcome back to Marsyas Island. This is Arthur’s story.
MI OPINIÓN
🕫Contiene spoilers del libro anterior🕫
    Han pasado 84 años... Pero que alguien le diga a Klune que deje como autoconclusivos los libros que hizo para ser autoconclusivos. Hay segundas partes que no se necesitan, como esta o toda la saga green creek, que divinamente pudieron ser un solo librito épico en su totalidad. Y no es que los demás hayan estado mal, eran buenos, solo no estaban a la altura del primero. Lo mismo pasa con este.
    Esta vez seguimos a Arthur, un personaje que fue bastante misterioso y del que me quedé con muchas ganas de saber más en la primera entrega. Además de estar en el caso de adoptar a los niños de la isla como suyos propios, Arthur también está decidido a hacer que se acaben los abusos contra los niños mágicos, sin pensar que salir a hablar sobre sus propias experiencias traumáticas con los programas del gobierno va a colgar una diana sobre la isla, sus habitantes actuales y un nuevo niño, el cual Arthur espera que pueda llamar a la Isla Marsyas su hogar. 
    Aquí mi opinión más sincera: es como si Klune hubiese escrito esta historia para meterse con J.K. Rowling. Desde el prólogo, donde da una muy buena charla acerca de la visibilización y validez de las personas trans, clamando que Rowling está mal y que la odia, para que en realidad su historia no tenga un solo personaje trans. No sé, queda un poco raro. Comprendo que quizás la idea no era ser demasiado obvio, después de todo, los niños ya representan en sí mismos estas luchas para encajar en la sociedad que teme y/u odia todo aquello que es diferente, ayudada por las propagandas de ciertos grupos políticos. Luego, pasa diciendo cosas como "hay gente a la que nunca podremos cambiarle el pensamiento, pero debemos pararnos firmes y resistir", sí, ya vi por dónde van las cosas. Y no es que no entienda de dónde viene, porque vamos a reconocer todos que la Jotaca se ha pasado muchas veces en sus comentarios (hace rato que no la miro, para mí es inexistente), pero entonces, una historia que en sus inicios fue por completo adorable, cuyo núcleo era ser lo más cozy y esponjoso del mundo, se llena de enojo y odio. Lo que no está mal, pero no era lo que esperábamos los lectores. Yo no, al menos.
    Esta clama ser la historia de Arthur, pero no lo he sentido así. Es cierto que le seguimos a través de un narrador en tercera persona, pero lo que son él y Linus, casi que son diluidos en el fondo, con un par de apariciones hacia el frente para contarnos un poco del pasado de Arthur o darnos un pequeño, pero muy satisfactorio, momento entre ellos. Me encantaría decir que en su lugar obtuve un montón de los niños (de Lucy, en particular, que es mi favorito), pero tampoco fue así. La historia se centró en el gobierno y cómo sus políticas son tan malas que incluso parecían un chiste. Puedo entender el retratar a muchos políticos como payasos, porque soy de latam y es pan de cada día, pero que fuera casi lo único que obtuve durante todo el libro... Al menos la tontería sirvió para sacar a relucir el lado papá protector de Arthur y eso me dio mil años de vida. 
    Las dinámicas son casi las mismas que en el libro anterior, excepto que a la ecuación se añade David, un niño Yeti que está convencido de que aquello que quiere hacer en la vida es ser un monstruo y asustar a las personas, sin lastimarlas. Esto choca un poco con las enseñanzas que Arthur le ha impartido al resto de los chicos y, por tanto, hay un poco de drama allí, intentando encajar nuevos puntos de vista y personalidades distintas, pero nada demasiado grave.
    Y no, no pude conectar. No voy a negar que lo amé, pero solo porque tengo construido todo un santuario interior para estos personajes. Si una quisiera evaluar el libro en sí mismo, con su inicio, nudo y desenlace, encontraría que no hay mucho para decir, más allá de la agenda política, demostrar cómo los fuertes siempre la toman contra los más vulnerables para hacerlos incluso más, y ser anti-JK Rowiling. El mensaje es cierto y perdura, pero eso no quita del medio que sea bastante obvio y nos lo esté dando a cucharaditas como si no entendiéramos. No es que esté mal hacer el tipo de denuncia que hace Klune, porque, como siempre, hay temas que deben visibilizarse, pero es que THITCS había terminado demasiado perfecto...
    Creo que ese es en realidad mi problema con el libro, el hecho de que, aunque puede profundizar en el mundo y mostrarnos el lado más feo de este, que poco pudo notarse en la primera entrega, el primero ya era perfecto. Añadir más, si bien no hizo que se perdiera la magia, sí provocó que debiera llenar huecos argumentales de maneras que, en lo personal, me resultaron absurdas
    Ejemplo de eso es el final, que, a mi parecer, se lo sacó de la nada.
    Eso sí, a pesar de todo esto, disfruté bastante leyéndolo y no me importaría que existieran otros cincuenta libros, siempre y cuando pudiéramos tener más de Lucy, personaje por el que vivo encantada y al que no se le saca tantísimo provecho dado a que hay tantos personajes.
    De lo que más me gustó es que en personajes como él y como Sal se puede notar un montón el desarrollo de personaje que han tenido. La forma en que Sal se planta y decide expresar sus palabras, da la impresión de que ha madurado bastante. Lucy, si bien no tanto en personalidad, porque sigue teniendo siete años, el desarrollo de sus poderes ya habla del mucho potencial que tiene y es la razón por la que quiero otras quinientas historias.
    La verdad, este sí se siente con un final mucho más abierto que el anterior, por lo que, si Klune decide continuar, ahora sí no me extrañaría. Sigo pensando que, si no han tenido la oportunidad de leer este y quieren quedarse con las vibras cozy del primero, es mejor que hagan como si fuera autoconclusivo, olvidándose de este. Si quieren adentrarse en las nuevas vibes, pues no hay problema, ja, ja, ja. 

Encuéntrame:

21 septiembre 2024

A Tale of Two Titties, por Meg Vondriska

A Tale of Two Titties: A Writer's Guide to Conquering the Most Sexist Tropes in Literary History
Meg Vondriska
2024
No Ficción 

From the brilliantly funny (and rightfully furious) creator of viral Men Write Women Twitter account.
Let's face it, women's representation in literature really sucks. And that's mostly because of the male authors who write female characters like they're nothing more than playthings in their stories. Wether they have breast like ripe peaches or curves like a racetrack, the literaty ladies gracing the pages of betselling books rarely serve purpose beyond supporting a male character (or giving him something to fantasize about). But what are you supposed to do about it if you can't even get a foot (or, I guees, a boob) in the door? You beat them at their own game. In this hilarious yet incisive guide, you'll learn how to write women just like a betselling author -sterotypes, tropes, objectification, and all -so you can start dismanting the system from the inside. With thoughful literary analysis, interactive ecercises, and commentary that perfectly straddles the line between satirical hilarity and righteous indignation, A Tale of Two Titties is both an illuminating study of women's representation in literature and an absurd (yet accurate) guide to writing through the male gaze.
MI OPINIÓN
    En julio colocaba este libro como una de las novedades que más me gustaría leer para el mes. Por fortuna, tuve la oportunidad de obtenerla vía NetGalley (en un muy horrible formato PDF, pero no todo en la vida puede ser perfecto) y tal y como esperaba, me la devoré en cuestión de un par de horas, hazaña en la que participó que el libro sea bastante corto y que la mitad del mismo sean ejercicios prácticos para aprender a escribir mujeres desde la perspectiva de un autor betseller masculino.
    Meg Vondriska es una influencer de X (anteriormente Twitter) que se dedica a demostrar que los autores masculinos están obsesionados con presentar los cuerpos y las personalidades de las mujeres como si fueran personajes caricaturescos cuyo único atractivo es el sexo. En su cuenta habla de autores un poco antiguos, en cuyo caso puedo entender que, por una diferencia de época, y por tanto de cultura, sus opiniones fuesen más misóginas; pero también habla de autores contemporáneos como Stephen King (que para nadie será una sorpresa) y George R.R. Martín (que me tomó por sorpresa). SU CUENTA DE TWITTER tiene más de 70K seguidores que disfrutan la forma sarcástica en la que responde a las lecturas: 
(Abrir para ver mejor)
    Para mí este ha sido un libro complicado de leer por el contenido en sí mismo, que lejos de parecerme tan gracioso como la autora dice que pretendía, se me figura una crítica pura y realista, lo que siempre logra incomodar un poco, porque vivimos en contextos que nos hablan de lo calladas y sumisas que debemos ser. Esta obra, que sin ser la mejor sobre el tema, se siente como un grito en el cielo, desestabiliza esa zona confortable en la que, por lo regular hacemos ojos y oídos sordos a todos los comportamientos reprochables, solo porque así ha sido toda la vida y aprendemos a vivir con ello. Si bien hoy en día se alza la voz en sociedad, todavía pareciera que tenemos una venda para muchas de las situaciones problemáticas que escriben los autores y no sabría decir si eso es porque estamos tan familiarizados con estas formas que ya simplemente las saltamos a favor de seguir leyendo la trama o si de buenas a primeras ni siquiera las notamos.
    Con sinceridad, no imagino a alguien que pueda venir a reírse de lo que está escrito entre las páginas de esta obra (bueno, sí. Quizás algún que otro grupito que quiera desestimar, como suele ser habitual, las experiencias femeninas), porque, aunque sí que hay exageraciones que pretenden ser cómicas, una como mujer, que vive estas situaciones y que ha sentido la impotencia de ser fetichizada solo por existir (porque no necesitamos hacer algo especial para ser miradas como un objeto sexual), solo puede sentir rabia, pues las exageraciones no lo son tanto si le preguntamos a algunas. Así que cuando hablaba de cómo los autores utilizan las representaciones de la violación, yo estaba demasiado indignada. Como mujeres, tenemos interiorizado que una de las peores cosas que nos puede pasar es que nos violen (en mi caso, es la peor), pero al mismo tiempo la sociedad nos enseña que no debemos tomar represalias contra los hombres, porque debemos ser domésticas y dóciles para ellos. Las experiencias de una mujer con la violación pueden ser muy distintas, algunas reaccionarán, otras no, por miedo a que además se les mate; pero para los autores masculinos pareciera que una mujer solo puede alcanzar su fuerza y obtener el derecho de aprobación de sus protagonistas hombres luego de sufrir una violación. De tantas formas que las mujeres podemos ser poderosas, pero a ellos solo se les ocurre esa... Cada vez que leo sobre esto me enoja un poco más. La ligereza con la que se toma, como si no fuera una huella que puede dejar consecuencias en la vida femenina, me sulfura. 
    El libro toca bastantes temas, a través de tropos podemos ver estas representaciones femeninas como lo haría uno de estos hombres famosos: como meros objetos sexuales. En donde toda clase de mujer, excepto una esposa (porque estas ya fueron usadas y domadas) tiene un sex appeal tan alto que, sin importar quién sea, a qué se dedique, su edad o rasgos, lo primero que va a ser notado en ellas serán sus pechos y la forma en que atrevidamente pretenden seducir a los hombres aunque estén sentadas en una esquina en su pijama más fofa, porque ellas saben que pasar las páginas de un libro con el dedo índice es una señal poco sútil de que necesitan un hombre en sus vidas. Un poco así.
    En lo general, concuerdo bastante con la autora, aunque quizás en algunos aspectos diferimos un poco. Uno de ellos es que tacha el termino girlboss, como uno que no debería usarse, desde que tampoco hay distinciones para boyboss. Y yo entiendo de dónde viene, pero también me parece importante que se resignifiquen los usos de las palabras. Para mí girlboss tiene el mismo feeling que poetiza. Sabemos que los hombres solían llamar poetizas a las poetas para minimizar sus escritos; sin embargo, muchas decidieron adoptar la palabra, hacerla propia y demostrar que una poetiza escribe tan bien e incluso mucho mejor que infinidad de hombres con el ego en el cielo. Así que, si los hombres pretenden rebajar y hacer nuestro trabajo más difícil solo al usar un término, voy a resignificar todo lo que se me atraviese.
    Con esto no pretendo decir (y no creo que Vondriska quisiera implicarlo, tampoco) que estos escritores sean misóginos per se, sino que quizás están repitiendo fórmulas del inconsciente colectivo que nos ha acompañado por siglos. Lo único que podría decirse con seguridad es que necesitamos, todos, los escritores, sentarnos a pensar qué clase de contenido estamos divulgando en nuestras historias, porque perpetuar ideas machistas, cosificar a la mujer en cada oportunidad e inventar cuanta forma ridícula puedan para hablar de sus cuerpos como si fueran objetos y no personas, deja mucho que desear.
    Sin ser el mejor libro sobre el tema, no me importaría recomendar.

Encuéntrame:
La Biblioteca prohibida || copyright © Hecho por Angelique world design. Todos los derechos reservados