--> /* ----------- Acordeón rosita ----------- */

19 enero 2026

Fallen Gods, de Rachel Van Dyken: Otro Enemies to Lovers donde no son enemies (pero sí lovers)

Fallen Gods
Por Rachel Van Dyken  ‧ 2025
Fantasía ‧ Romance
FALLEN GODS
1. Fallen Gods | 2. 

Decían que los dioses eran un mito. Que los gigantes no eran más que historias contadas alrededor de fuegos agonizantes. Mentían.
Los dioses no están muertos: solo duermen, atrapados en cuerpos mortales, dispersos por el mundo, esperando la chispa adecuada que los despierte. Y mi padre es el más despiadado de todos.
Me crió para obedecer. Para sangrar. Para ser su arma cuando llegara el momento. Ahora me envía a la Universidad Endir, un lugar lleno de linajes antiguos y secretos mortales, para recuperar a Mjolnir, el martillo de la leyenda. Si fracaso, todos los que amo morirán.
Pero Aric Erikson no formaba parte del plan. Es el heredero del enemigo. Distante. Peligroso. Y… la única persona de la que no puedo permitirme enamorarme. Se ha encerrado tras un muro de hielo, pero cuanto más me ordenan desentrañarlo, más difícil se vuelve recordar dónde terminan las mentiras y dónde empiezo yo.
Solo hay una misión que nunca elegí —y un hombre al que jamás debí amar— interponiéndose entre mí y una guerra que decidirá el destino del mundo. Pero si yo soy la chispa, quizá él sea la mecha.
¿Y los dioses? Están a punto de despertar… furiosos.
A finales de 2025, salió Fallen Gods, catalogado desde el principio como un best seller instantáneo, con una edición especial hermosa. Lo puedo entender, todos amamos la idea de un poquitín de mitología nórdica envuelta en las páginas de un romance prohibido, lo que básicamente nos promete la historia en su sinopsis. Excepto que la mitología está diluida y este enemies to lovers, como la mayoría de las historias en la actualidad, de enemies tiene poco y de lovers todo. 
    Para no perder la costumbre, les diré que la historia cuenta con una calificación promedio de 3.72 estrellas en goodreads, siendo 2.727 la cantidad de personas que valoraron la obra. Desde mi punto de vista, el público ha sido demasiado indulgente. 
Abuso de poder, amnesia, ataques de pánico, chantaje, familiares abusivos,intento de asesinato, mafias, maltrato, manipulación, padres abusivos, sangre, situación de rehenes, uso del alcohol, violencia
Fuera de pantalla: Accidente de auto, guerra, pérdida de los padres

    Escribir un libro basado en una mitología particular siempre es un tema peliagudo, porque puedes enfrentarte a los fanáticos de esa cultura e inevitablemente salir perdiendo, lo cual siento que ha sido uno de los motivos por los que esta obra me ha disgustado tanto. 
    La obra está inspirada en la mitología nórdica, la autora aclama tener raíces de esta cultura gracias a su abuelo, quien le contaba muchas historias cuando era niña, las cuáles ella disfrutaba bastante porque la conectaban con su herencia, y eso se puede sentir en muchos aspectos de la novela, es cierto. Por ejemplo, se deja de lado el concepto erróneo del señor bonachón, que lo sabe todo y es súper amable, porque la mitología nórdica, de hecho, nos ha enseñado que no se podía considerar en absoluto un dios benevolente. Era sabio, pero en aras de obtener esa sabiduría, no tenía reparos a la hora de mentir y traicionar.
    Aquí, claramente se toma esta característica y es llevada al extremo, pero ese hecho no se siente fuera de lugar, por el pequeño trasfondo que tenemos de fondo: Odín ha puesto a dioses y gigantes a dormir para parar con el ragnarok, mismo que estaba sucediendo fuera de sus términos, solo para volver a iniciarlo una vez tenga las piezas correctas en su lugar, sin importar a quién se lleve por el camino. No sé ustedes, para mí suena muy Odín. 
    Exagerar las características no está mal, tampoco sería la primera obra que lo hace y tiene éxito, solo tengamos en cuenta los tropecientos libros que Rick Riordan tiene escritos sobre mitología griega, egipcia y, sí, también mitología nórdica. Aunque son libros con bastante humor en el fondo, no dejan de ser entretenidos para aquellos a los que les gusta el tema, porque no cambia por completo la percepción de los dioses. Solo toma sus aspectos y los lleva más allá. Riordan no convierte a Hades en el dios de las flores, sigue siendo el dios del Inframundo, quizás un poquitín demasiado emo, pero se siente como lo que es.
    ¿Y a dónde voy con todo esto? A que Rachel Van Dyken decidió que además de utilizar la mitología nórdica como inspiración, iba a utilizar a Marvel. Yo no sé cómo explicarles qué cara puse cuando Rey, nuestra protagonista, que en esta historia es hija de Odín, habla de su hermana, Hela. Hermana. Yo me pregunto por qué, de repente, sintió la necesidad de olvidarse que Hela es hija de Loki a pesar de que hasta el momento había intentado construir una historia fiel a la mitología. Si es porque en un libro futuro va a querer emparejar a Loki con un faninsert mío, entonces lo acepto. Bromita. 
    Algunos me verán como una exagerada gracias a mi reacción. Pero, para mí, esto hace mucho ruido. Es como si la autora, a pesar de todo, intentara utilizar el rasgo mitológico como una simple estética. Como Loki es, según muchas mujeres, y yo me incluyo, una de las representaciones masculinas más fuertes dentro de la ficción, al menos en lo que al universo Marvel se refiere, parecería que la idea de este cambio es mantenerlo disponible para una futura aparición. ¿Loki con hijos? ¡Cómo se les ocurre! Si entre descubrir que Odín no es su verdadero padre y que Hulk casi lo aplasta, no ha tenido tiempo para chicas.
    El problema no se queda en esa construcción frankensteiniana del mundo, aunque me hubiera gustado, oigan, porque hace años que dejé de leer libros que de antemano sabía que me iban a disgustar, por si alguno me sigue desde entonces. 
    Esta historia sufre de un síndrome terrible de "libro de romantasy", como me ha dado por catalogarlo hoy que recién he terminado de leer "How to Write Romantasy", de Jenna Moreci, que es la tendencia a que tu libro se desarrolle sobre la tensión sexual entre tus protagonistas, en lugar de hacerlo con un núcleo solido que hable el mundo, los sistemas de magia, tus personajes en su totalidad y, lo más importante, la intención de la historia.
    Porque, de nuevo, parece ser que la meta narrativa es únicamente que los personajes principales se líen.
    Van Dyken nos ofrece dos puntos de vista, el de Rey y el de Aric, que son bastante similares en tono y monólogo interno, cosa que no paran de hacer con frases rimbombantes, repitiendo hasta el cansancio que se odian, que son peligrosos, pero que son tan guapos y ojalá pudieran escapar a una montaña alejada donde nadie los conociera y pudieran amarse. Excepto que la familia del otro es tan mala, que no pueden hacer eso. 
“Her presence is a flame to the cold I can’t escape."
    En su calidad de hija (rehén) de Odín, Rey debe ir a la universidad Endir, conseguir la forma de despertar a Aric, que es un gigante dormido, para que él le indique dónde está el martillo de Thor, objeto necesario para la conquista de Odín sobre sus enemigos. Y para esta hazaña en particular tiene una semana, aunque, como les dije, ella y el interés amoroso en cuestión son enemigos acérrimos y no hay forma de que se gane la confianza del chico en tan poco tiempo. Qué bueno que en el fondo se aman, porque si no... 
    Lo curioso de esta tarea es que, a pesar de que es el mismo Odín quien le encarga la tarea de acercarse a Aric y despertarlo para cumplir con el cometido, Rey todavía tiene cierto temor de que alguien pueda decirle a su padre que se pasea por el campus con el chico, porque como es un mafioso tiene bastantes informantes. Más gracioso aún que Odín le mande un par de mensajes del tipo "me contaron que te estás divirtiendo mucho, eh", porque no sé cómo esperaban que lo despertara sin acercarse al chico.
    Agreguemos otra risa al asunto: Aric, como una de las partes que odia, pero que no está obligada por ninguna misión ambigua a acercarse a su enemiga, diciéndole a Rey el día de llegada que por favor lo deje solo y nunca en su vida se acerque a él, solo para tomar la iniciativa de irse a sentar con ella a la hora de la comida, porque supongo que le va la versión romantasy de "mantén a tus amigos cerca, y a tus enemigos más cerca", la cual incluye muchos cambios de actitud, pero cero construcción del porqué del cambio. A menos que la justificación pueda hacerse en que ambos son los más guapos del mundo que construye la autora y, por esos obvios motivos, se atraen como polilla a la luz. Cualquier cosa para que la interacción entre los dos pueda ocurrir, porque tenemos páginas contadas, oye.
    No es que Reeve, hermano de Aric, futuro cuñado de Rey, mejore mucho las cosas. Es el primero en decirle que se mantenga alejada porque Aric ya ha sufrido demasiado en la vida, pero dos doritos después los envía a los dos juntitos a una prueba de valor, que consiste en pasear juntitos en medio de la noche. Lo positivo, es que tiene valor mitológico. Lo negativo, es que esa misma mañana había decidido que solitos no se podían quedar
    En defensa de Reeve, es el único personaje que me gustó. No solo porque sí que suena de forma genuina como un adolescente millonario que solo piensa en divertirse, sino porque sus conversaciones jocosas, sí que calzaban, sintiéndose naturales, muy diferente a las de los otros personajes. Sacaba el lado ingenioso no solo de Aric, sino también el de Rey, y ustedes no saben lo agradecida que estaba en esos momentos.
    Porque la historia peca mucho de melancolía exagerada, monólogos cargados de pesimismo extremo, personajes convencidos de que viven sus tragedias griegas (o nórdicas), mientras el ritmo de la historia no acompaña esa intensidad emocional, haciendo que se sintieran muy vacíos. Reeve rompía con esos trenes de pensamiento y aportaba ligereza, porque no había nada más desesperante que la prota en modo emo, solo para irse de fiesta el segundo siguiente. Si le daba por monologar, de repente, seguía emo. Pero está muy difícil creérselo si está jugando en lugar de acostada en su cama mirando el infinito, o qué sé yo, completando su misión, que define su futuro y el de todos. Ehen't. 
    Sin dar detalle alguno sobre lo que sucede al final de la historia, me gustaría aportar que, para ser una historia que se desarrolla sobre el argumento de una guerra entre los dioses y los gigantes, añadiendo en varias ocasiones que los protagonistas son muy peligrosos por provenir de estas familias enfrentadas y, además, pertenecientes al mundo de la mafia, deja bastante que desear en el terreno de la acción
    Una vez más se premia la relación física de ambos personajes, sobre cualquier otro desarrollo posible, lo que lleva a que los momentos de tensión no románticos no tengan un gran peso en pantalla y se solucionen en un par de párrafos, a pesar de la gravedad de los diferentes asuntos, llegando algunas veces a sentirse como si la autora no quisiera tocar aspectos psicológicos de los personajes, lo que puede ser comprensible si no quería meterse en temas delicados, pero el problema es que desde que decidió introducir estos elementos, ya había asumido la responsabilidad de tratarlos con seriedad, cosa que no hace al trivializar los sentimientos y las consecuencias de las acciones y revelaciones que algunos de sus personajes atraviesan.


En conclusión, en Fallen Gods Van Dyken construye un mundo que aparenta ser complejo, pero que en realidad funciona como un collage de elementos dispersos, logrando que el mundo y sus personajes sean demasiado frágiles y poco memorables.
Lo que en teoría podría haber sido una historia épica sobre las consecuencias de una guerra ancestral, cómo esta repercute en los supervivientes, y cómo la tensión jamás desaparece, termina siendo otro romantasy típico, donde el enemies to lovers falla épicamente en la parte de hacerlos enemies y destaca con panfletos la parte de los lovers, no como una relación sentimental, sino física.


¿Qué hay de ustedes?
¿Han leído esta historia?
¿cuál fue su última lectura?

Encuéntrame:

16 enero 2026

Otra entrada sobre propósitos literarios | 2026

 Digo "otra" como si hiciera muchas, cuando en los ya casi once años de este blog solo la he hecho cuatro veces, contando esta, y casi siempre consiste en lo mismo: mi reto GoodReads, leer más clásicos y leer más en x idioma. El año pasado fue leer más en español, en los anteriores era leer más en inglés, je, je.
    Pero hagamos el balance de cómo me fue con el desafío del 2025.

balance de mis desafíos 2025

👉 En GoodReads me puse el propósito de leer 50 libros. Desafío cumplido, siendo la totalidad de libros de mi año 67. 
👉 También de GoodReads, me puse la meta de leerme 6 de los ganadores de los GoodReads Choice Awards, cada uno de géneros que más o menos me gusta leer. ¡También lo completé! Aunque fui lo suficientemente perezosa para solo escribir una reseña de esos, y fue la de Somewhere Beyond the Sea, de TJ Klune. Hablé de los otros libros de forma breve en algunos de mis wrap ups y entradas de los viernes.
👉 De nuevo, me propuse leer algunos clásicos. Aunque empecé con meta de tres, lo excedí, pues leí quizás el doble o el triple, lo que ya sé que tampoco es demasiado, pero para una adicta de las novedades, supongo que lo vale. De los tres que dije que quería leer, leí dos: Emma, de Jane Austen; y Otra Vuelta de Tuerca, de Henry James. Mi copia de El Paraíso Perdido sigue haciéndome ojitos desde mi librero.
👉 Leer más en español. Cosa que, comparada con el 2024, donde no leí en español en absoluto, los diez libros que leí en 2025 cuentan un montonal. No lo pienso repetir, eso sí. Aunque sigo pensando como hace un año respecto al tema, encuentro muchísima más facilidad leyendo en inglés. 
👉 Terminar de leer LMW, de Yin Ya, o abandonar en el intento. No lo toqué más que dos veces y creo que leí lo mismo en las dos oportunidades. Ya me di por vencida y no volveré a tocarlo. Me duele todo lo que le invertí de tiempo, pero así es la vida. 

¡Y vaya! Yo siento que fue un éxito total.
Ahora sí, los del 2026.



2026 Reading Challenge

2026 Reading Challenge
—lex♡ has read 2 books toward her goal of 50 books.
hide

💗 Hola, soy yo de nuevo, reto GoodReads, con los mismos 50 libros que me he puesto casi todos los años desde que empecé a registrar mis lecturas en la aplicación, porque es un número simple, se siente redondo y, aunque sigue sintiéndose como un reto importante, también entiendo que cada vez que tengo mis brotes de lectora compulsiva, tengo grandes oportunidades de alcanzarlo. Así que se siente como presión, pero no demasiada presión
💗 También estoy repitiendo mi reto de leer los ganadores de los GoodReads Choice Awards, como cada año, pero con un pequeño twist. Antes leía solo los libros de los géneros que me interesaban, este año voy a leer todos los ganadores, sin excepción, o será fracaso.
💗 Otro reto concerniente a GoodReads que voy a intentar seguir es completar los marcapáginas al 100%, tanto los que salen anualmente, como los que salen por temporadas. El año pasado, aunque no lo hice de forma "oficial", me quedé bastante cerca de completar, y como muchos de mis libros favoritos salieron de allí, estoy dispuesta a intentar hacer que funcione.


💗 Un reto que voy a hacer por pura diversión este año es intentar completar un bingo de monstruos. Saben que mis libros guilty pleasure más grandes son los de monstruos, porque sé que son malísimos, pero me encanta leerlos de todas formas. Para 2025 de forma inconsciente intenté leer libros mucho más serios, pero siempre terminaba extrañando un montón a los hombres araña, o a los duskwalkers, no en vano me terminé la saga en tres meses. 


💗 También diseñé este otro bingo, conformado por los libros que estaban en mi TBR (ya publicados o no) al principio del mes de enero. Y quiero compartirles cómo fue el proceso de creación, porque quedé cuestionándome si no exageré demasiado con mis métodos: 
    1. Entré a jugar un Bingo en línea para descargar un Bingo legitimo (con sus numeritos generados al azar, ya saben) 
    2. Una vez tomado el pantallazo (y terminada mi partida de Bingo), entré a un generador de números aleatorios, lo puse para que fueran solo del 1 al 75, y empecé a generarlos.
    3. Una vez me salía uno de los números en mi tabla de Bingo, volvía a girar una ruleta aleatoria, en donde estaban todos los libros de mi TBR, y el primero que me saliera reemplazaba al número en la tabla.
    Había muchas formas de hacer el proceso menos largo, pero también era mucho menos divertido, si eso tiene algún sentido en la mente de alguno de ustedes. Así que podemos cuestionar mis métodos, pero no mis resultados, supongo, porque el Bingo está hecho, ja, ja, ja. 
    Teniendo en cuenta que también utilizo una ruleta para que decida por mí cuál libro leer a continuación, creo que el proceso de completarlo se va a sentir muy Bingo, y ni siquiera me voy a sentir mal si, al final del año, resulta que no lo logré.
💗 Y mantener mi Reading Journal actualizado, porque soy un desastre con eso. Me salto un mes y ya me perdí todo, porque no quiero escribir sobre los libros anteriores, solo los nuevos, ja, ja, ja. Soy un desastre, pero me gustaría lograr llevar un orden más adecuado, no por contabilizar como tal mis libros, sino porque siento que los registros de lectura son importantes para recordar sentimientos a pesar de los años, y sentirme confiada de recomendar historias sin importar cuánto tiempo pase. Si me pongo las pilas, quizás incluso les comparta mi plantilla de Notion este año, pues siento que es bastante completa. Si no, pues no, ja, ja, ja. 

¿Qué hay de ustedes?
¿compartimos alguno?
¿cuáles son sus propósitos literarios para el 2026?

Encuéntrame:

12 enero 2026

Legends & Lattes, de Travis Baldree: ¿Es el cozy demasiado cozy?

Legends & Lattes
LEGENDS & LATTES
1. LEGENDS & LATTES | 2. Brigands & Breadknives

REPRESENTACIÓN: Protagonista LGBTQAI+

Después de una vida llena de botines y derramamiento de sangre, Viv cuelga su espada por última vez.
La orca, agotada por tantas batallas, planea empezar de cero, inaugurando la primera cafetería de la ciudad de Thune. Pero viejos y nuevos rivales se interponen en su camino hacia el éxito —sin mencionar que nadie tiene la menor idea de qué es realmente el café.
Si Viv quiere dejar atrás la espada y convertir sus planes en realidad, no podrá hacerlo sola.
Pero las verdaderas recompensas del camino inexplorado son los viajeros que encuentras en él. Y ya sea unidos por magia ancestral, un pastel hojaldrado o una taza recién preparada, podrían convertirse en compañeros, familia, y algo más profundo de lo que jamás habría imaginado.
Seguramente han escuchado en algún lugar que este es el libro cozy por excelencia. No puede faltar en ningún listado de bookfluencers sobre el tema, y GoodReads se encarga de recomendarlo (por no decir meterlo por los ojos) en cada ocasión. Así, a través de verlo en un millón de recomendaciones de los marcapáginas de la aplicación, llegué a la conclusión de que tenía que leerlo, para ver si esa media de 4.04 que tiene (327.691 ratings) era fiel a la historia, o solo hay demasiado hype. Mi veredicto: Es cómodo, pero no es nada más. Quizás demasiado cómodo.
Este libro contiene los siguientes posibles triggers y temas: Incendio.

    Los libros reconfortantes han ido tomando fuerza en el mundo literario desde hace un tiempo. Hoy día, cualquier género puede tener un libro cozy. Desde el misterio, hasta el horror, por supuesto que el romance y, los más populares, por alguna razón, son los de fantasía, quizás porque de por sí son el mayor escape del mundo real. 
    Y yo entiendo el interés. Porque también soy una persona que sale de un día extenso de trabajo a querer relajarme, leer pequeños fragmentos de vida de seres que tal vez no existen, pero que tienen los mismos sueños que yo, y que los logran de forma maravillosa, sin sufrir en el camino. Vamos, realmente te saca del mundo real y te embarca en la creencia de que todo podría ser maravilloso, todos amables, y que los planes podrían no fracasar
    No por eso la trama de la obra no es significativa, pues también hay interés en que los personajes aprendan a aceptarse, a amarse, a cambiar pequeños hábitos que los lastiman, por más pequeños que seanNo se trata de grandes tragedias ni de giros devastadores, sino de cambios sutiles, cotidianos, profundamente humanos. Y quizás ahí radica gran parte de su encanto: en recordarnos que la transformación no siempre duele, y que también es válido sanar con suavidad.
    Esa es la historia que encontramos en Legends & Lattes. Viv es una mercenaria retirada que tiene un sueño muy simple: abrir su propia cafetería. Todo le va viento en popa, porque tiene los ahorros de distintos botines, además, la primera empleada que contrata es una genia de los negocios, y, aunque nadie conoce el café, a todos les encanta una vez que lo prueban. El éxito llega rápido, casi sin tropiezos, como si el universo entero conspirara a favor de ese pequeño local que huele a pastel recién horneado.
    Y si yo estaba un poquito resentida mientras leía, es porque llevo tres años sosteniendo mi propia idea de cafetería, dándole forma en la cabeza, soñándola con detalle, y aún no tengo el capital suficiente para hacerla realidad. Tal vez por eso la lectura se siente tan cómoda como punzante: porque reconforta imaginar un mundo donde los sueños se concretan con facilidad, pero también deja ese leve sabor a comparación inevitable, a realidad que no avanza al mismo ritmo que la ficción.
    No voy a mentir: la historia sí presenta un par de conflictos. Hay tensiones, amenazas leves y hasta una mafia local que controla parte de la ciudad. Viv, en su calidad de ex mercenaria curtida en batallas reales, no está particularmente dispuesta a pagar por “seguridad”. Su idea de empezar de nuevo incluye algo muy concreto: avanzar a su propio ritmo, sin deberle nada a nadie y sin volver a vivir bajo las reglas impuestas por otros.
    El pequeño gran problema de toda esta subtrama es la forma en que se resuelve. Porque, al final del día, la mafia se neutraliza, si es que puede llamarse así, con pasteles, galletas y buena repostería. Y claro, el mensaje es simpático, incluso entrañable dentro de la lógica cozy del libro, pero no deja de ser inevitable levantar una ceja. ¿Ustedes se imaginan yendo a decirle a los mafiosos de su ciudad que no van a pagar ni un peso, que todo se va a arreglar con dulces, y que o se ponen felices con una bandeja de galletitas o pierden?
    Otros conflictos, quizá más interesantes y mucho más humanos, incluyen la propia percepción que Viv tiene sobre sí misma y su dificultad para conectar con otras personas. Después de años viviendo en condiciones duras, marcadas por la supervivencia constante y la violencia normalizada, a Viv le cuesta permitirse algo tan simple como la comodidad. No solo la suya, sino también la de quienes empiezan a rodearla. Aprender a quedarse, a crear rutinas, a preocuparse por los pequeños detalles que hacen la vida más amable, se convierte en un proceso silencioso pero significativo.


    
Y, en el fondo, todo esto es bastante bonito si uno se detiene a pensarlo. Hay una ternura particular en ver a alguien que ha pasado tanto tiempo resistiendo aprender, poco a poco, a descansar. Este arco emocional tenía el potencial de ser uno de los puntos más fuertes de la novela, el verdadero corazón de la historia. Sin embargo, aunque se le da cierta relevancia, se siente apenas esbozado, como una idea que pasa rápido para no incomodar el tono ligero del relato. Con un poco más de tiempo en pantalla, con más espacio para que Viv se confronte consigo misma y con lo que significa dejar atrás una vida de dureza, este conflicto habría podido resonar con mucha más fuerza y profundidad.
    Al final del día, siento que es una historia bonita, sí, pero también fácilmente olvidable. No porque esté mal escrita o carezca de encanto, sino porque nunca se atreve a ir más allá de la superficie. La novela parece estar más interesada en construir una estética agradable, en ofrecernos un estilo de vida idealizado, más que en permitirnos conectar de verdad con sus personajes. Estos terminan sintiéndose planos, casi bidimensionales, definidos apenas por dos o tres rasgos muy claros, sin que se explore mucho más su pasado, sus contradicciones o sus aspiraciones a largo plazo.
     Porque sí, Viv quería abrir una cafetería exitosa y lo logra, pero ¿qué viene después? ¿Qué hay para ella, o para los demás, más allá de mantener el negocio a flote día tras día? La historia no parece interesada en responderlo. Da la sensación de que el sueño, una vez alcanzado, se convierte en un punto final en lugar de un punto de partida. Trabajar todos los días, en un entorno cómodo y amable, parece ser la aspiración máxima, y cualquier inquietud más profunda queda fuera del encuadre.
    Habría sido interesante dejar pequeñas ventanas abiertas hacia algo más, deseos futuros o conflictos que hicieran a los personajes sentirse vivos más allá de la cafetería, que, si bien es punto de reunión al inicio, parece que nunca pudiera superarse. Sin ellas, la historia cumple su función de reconfortar en el momento, pero se disuelve con la misma rapidez con la que se termina la última taza de café.


Con todo esto, no quise decir que no recomiendo la historia, nada más alejado de la realidad. A mí también me pareció muy linda y magníficamente escrita. Si bien es una obra sencilla, que no profundiza en muchos temas problemáticos y que, por el contrario, puede relajar un montón con la calidez de su narración, sigue siendo perfecta para cuando una se quiere relajar un poco y dejar un poco los temas complejos.
Eso sí, importante no entrar esperando algo que les cambie la percepción del mundo. 


¿Qué hay de ustedes?
¿Han leído esta historia?
¿cuál fue su última lectura?

Encuéntrame:
La Biblioteca prohibida || copyright © Hecho por Angelique world design. Todos los derechos reservados